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Aprender, perdonar y seguir adelante

Cada paso que doy se transforma en un constante aprendizaje de que debo seguir hacia adelante...

Nilena Marín
Nilena Marín

Cada paso que doy se transforma en un constante aprendizaje de que debo seguir hacia adelante, a pesar de mis tristezas, amarguras y desilusiones. Aprendí que soy real, una mujer llena de emociones, sentimientos y que, esas emociones son justas y necesarias para recordarme que estoy viva y que no soy perfecta. En mi recorrido comprendí que soy yo la que construye mi destino con mis actos, decisiones y sueños.

Dejé de pensar en tantas cosas materiales y vacías y comencé a llenar mi corazón con las cosas que realmente amo. En fin, la vida es una y hay que conocernos, amarnos y apreciarnos a nosotros mismos. Vivir coleccionando momentos que quedarán con nosotros hasta la eternidad.

Elegí vivir de manera diferente, en ver todo más simple, tomando las riendas de mis sueños y seguir adelante.

 

Y sé que todo esto lo puedo lograr perdonando, abriendo mi corazón para liberar toda esa carga negativa y pesada. No puedo ser feliz si tengo rencor en mi corazón. Lo sé, es difícil porque cuando lo pienso me duele, me molesta o incomoda y es allí donde tomo conciencia de que debo pasar la página porque definitivamente cosas buenas vendrán.

Todos los días aprendo, perdono y sigo adelante. Aprender para mí se ha vuelto una tarea esencial en mi vida, perdonar me cuesta, pero soy consciente de que debo trabajar y lograr ese perdón y, seguir adelante, se ha convertido en mi manera de vivir. Seguir adelante es la única opción que hay, pero no es seguir cualquier camino, no que no, es seguir el camino donde están señalizados nuestros propósitos de vida y sueños.

Es muy normal sentirnos, algunas veces, desorientados y sin saber por dónde empezar, pero todo esto forma parte de la sacudida, del cambio para transformarnos en nuestra mejor versión.

 

En nuestras vidas tenemos muchas cosas que arreglar. A nivel personal, estoy en estos momentos reorganizando mi vida, escribiendo mis prioridades, mis giros profesionales y trabajando en la estrategia para encontrar mi lugar y mi sitio. El lugar donde pueda desarrollarme profesional y personalmente para así dejar un legado porque soy fiel creyente de que debemos dejar siempre algo bueno, a pesar de nuestro lado oscuro porque al final, siempre debemos brillar y contribuir por un mundo mejor.

No seré la mejor persona de esta tierra, porque como comenté en esta columna no soy perfecta, como todos soy humana y fallo, cometo errores, pero de eso se trata la vida, de aprender. Eso sí, soy consciente del daño que puedo ocasionar muchas veces y es allí donde tengo mi mente y corazón abiertos para arreglar cada equivocación.

Sigo adelante, a pesar de frustraciones, depresiones y malos ratos. Sigo caminando aunque personas no crean en mí. Sigo porque hay que hacerlo.

 

Escucho a mi corazón que me dice "¡Camina! porque hay cosas más grandes que vienen, no te detengas, porque esto es el inicio de todo lo mejor". Allí es donde entiendo que no puedo perder la esperanza y la fe. Tengo que creer en mí, en mi fuerza y en mis ganas de comerme al mundo. Aunque algunos no entiendan mi estilo de vida o manera de pensar, tengo que seguir porque soy dueña de mi vida y destino y sé que todo lo que estoy haciendo lo hago con amor. Por eso les comparto, que en nuestro camino no puede faltar esa fuerza que hará que las cosas se tornen más fáciles, a pesar de que una gran tormenta caiga sobre nosotros.

La vida es hoy y no quiero perderme nada por estar en un lugar equivocado. Mis padres me dirán que perdí la cordura, mis amigos me dirán que no me pongo seria porque no tengo familia ni pareja ni hijos. Pero, así soy yo, una mujer que escribe, que sueña, que aprende, que perdona y sigue adelante.


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1081726
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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