Los trajes de los bailarines se hicieron modernos en una buena representación de la moda Ad Lib. Las líneas modernas y frescas de diseñadores ibicencos como Catalina Bonet, Charo Ruiz, Francisca Ferrer, Ibimoda o Juanita Díaz caían sobre los cuerpos de jovencísimas modelos chinas. La música, a caballo entre Oriente y Occidente, mostraba un contraste buscado en una puesta en escena alabada sin excepción.
Tolo Crespí optó por el satén, la gasa y por uno de los modelos inspirados en la obra de Pep Guerrero. Tania del Viejo se decantó por el blanco y negro sobre varios tejidos con bordados. Francisca Capellà y magines ofrecieron modelos de fiesta en seda, mientras que Juana Borrás presentó varios diseños en punto. Los vaqueros eran de José Miró y Xisco Caimari contribuyó a la representación isleña con un vestido de novia de línea clásica.
Repasada la nómina de los consagrados, los jóvenes diseñadores mallorquines apostaron por el colorido. Las prendas de Marga Mayol eran negras con unos ribetes rojos que parecían un homenaje al color por excelencia de China. Lourdes Colom vistió a las modelos con panas rosas y camisetas de punto. Los ibicencos Tony y José Bonet gustaron mucho con un vestido blanco de inspiración oriental con detalles azules.
Sobre la pasarela también lucieron los diseños de Carmen Tomás, Francisca Caldentey o Teixits S"Aranya.
La piel estuvo representada por firmas como Mumper, Janto Ross, Pedrona, Patricia o Jazzpiel Ibiza, entre otras, hasta llegar a un total de 14. Siguiendo con las cifras, 28 marcas (casi exclusivamente de Mallorca y Menorca) calzaron los diseños de la pasarela balear.