Digamos que, por cosas del destino, está usted paseando hoy por la ciudad de Liverpool, divisa unos autobuses pintados y exclama: ¡Son diablos rojos!. No se habría equivocado. Durante diez semanas, los buses recreados por los panameños Oscar Melgar y Jesús Javier Jaime transitarán las calles de la ciudad natal de Los Beatles, como parte de la muestra de arte público concebida por el curador cubano Gerardo Mosquera, en el marco de la prestigiosa Bienal de Arte de Liverpool.
Melgar y Jaime pintaron en su propio e inigualable estilo, pero siguiendo los pedidos específicos de las comunidades a dónde viajan los buses. (Contrario a Panamá, los dueños no son sus conductores sino la misma gente que los usa.) Además, pintaron un bus totalmente panameño, con motivos típicos de nuestra patria. Tal fue el impacto favorable que causaron en las comunidades y en el mundo del arte, que incluso el Ministro de Cultura del Reino Unido, David Lammy, los felicitó en el discurso inaugural de la bienal.
Trabajamos mes y medio en el proyecto y la experiencia fue inolvidable. Estuvimos en comunión con artistas de todas partes del mundo y hemos recibido propuestas de colegas de México, Costa Rica, Chile, España y Haití, explica Melgar con obvio entusiasmo.
Oscar Melgar, cuyas pinturas engalanan el 80% de los buses en nuestra capital, empezó a trabajar desde los 14 años en el taller de Andrés Salazar, uno de los padres de la pintura de autobuses. En 1984 obtuvo su diploma de artes visuales en Ganexa, no sin antes recibir duras críticas de algunos profesores por dedicarse a pintar buses y no lienzos. Eso no es arte, insistían. Por su parte, Jesús Javier Jaime ostenta títulos de mecánica automotriz y diseño gráfico, entre otros, pero prefiere dedicarse de lleno a los buses, que empezó a pintar en 1989 junto a su amigo Melgar.
Aunque los buses pintados son ya una institución en nuestro país, representan una verdadera rareza en otras partes. Gerardo Mosquera, que ha viajado por toda Latinoamérica y buena parte del mundo, asegura que nunca ha encontrado verdaderas obras de arte móviles como las que hay en Panamá e insta a que se haga un libro ilustrado sobre el tema antes de que vaya a desaparecer la tradición.
Melgar y Jaime no son los únicos panameños que causaron impacto en Liverpool durante esta bienal. Mosquera también invitó a Humberto Vélez, artista nada convencional, cuya obra se sustenta en las relaciones sociales y que goza de gran reconocimiento dentro y fuera de Panamá. En esta ocasión, Vélez decidió trabajar con refugiados de varias regiones del mundo, que han ido a Liverpool a pedir asilo para huir de penurias económicas y represión política.
En una poética acción colectiva que el artista título La bienvenida y que emocionó al público presente refugiados navegaron en un gran barco de vela que atracó frente a Pier Head, el tradicional puerto de entrada y salida de Liverpool desde épocas coloniales, mientras que otro grupo marchó en procesión desde la Alcaldía. Tambores africanos, danzas chinas con dragones, y cantos y bailes irlandeses les dieron la bienvenida a ambos grupos. Los ánimos se encendieron cuando en sendos discursos los representantes de las tres comunidades de inmigrantes más populosas de Liverpool la china, la africana y la irlandesa denunciaron el racismo imperante en Liverpool. Algunos asistentes se retiraron furiosos y una mujer blanca increpó al orador.
Vélez, que reside en Inglaterra desde hace años, expone la raíz social de este singular proyecto. "Liverpool es comparable a Colón, si queremos entenderla en términos panameños: una ciudad de extremos y sin duda la más racista de Inglaterra. Hay que recordar que Liverpool fue la ciudad inglesa que más se enriqueció con la venta de esclavos. Su riqueza proviene de ese horrible tráfico".
Sobre la obra Mosquera comenta que lo más importante para mí fue cómo Vélez usó el marco del arte y la bienal para una demostración política y un llamado a la tolerancia y la convivencia. Su obra es capaz de situarse en terrenos intermedios entre arte, acción social, manifestación y trabajo con comunidades.
No es la primera vez que Humberto Vélez y Oscar Melgar trabajan con Gerardo Mosquera. En el 2003 ambos participaron en ciudad múltiple city, el evento internacional de arte urbano en las calles de la ciudad de Panamá, curado por él y Adrienne Samos. El propio Mosquera admite que el concepto de su trabajo en Liverpool fue inspirado en buena medida por ciudad Múltiple city ya que fue más allá del espacio del museo y de una idea más tradicional del arte.
El Titanic se hundió en su viaje inaugural el 14 de abril de 1912, tras chocar con un iceberg, y en el naufragio murieron 1.517 de sus 2.223 pasajeros y tripulantes.