Cientos de estrellas de Hollywood se funden en una estricta dieta para lucir más que espectacular en la alfombra roja de los Golden Globe, pero cuando se cierran las puertas del gran salón y comienza la premiación, le dan rienda suelta a su apetito acumulado por días.
Aunque la mayoría de las entregas de premios cuentan con una cena estilo bufet, en los Globo de Oro los premiados, nominados y acompañantes se sentaron en mesas donde les sirvieron champán y una cena de tres platos, mientras las presentadoras Amy Poehler y Tina Fey dirigieron la velada con su batuta cómica.

En esta edición número setenta y dos y la cuarenta consecutiva en el Hotel Beverly Hilton, los comensales, entre los que destacan Jennifer Aniston y George Clooney, iniciaron con una versión moderna de la ensalada Waldorf, aderezada con una emulsión de limón. Luego siguieron con un filete mignon marinado en cebolla, acompañado de croquetas de patatas, fondue de tomate y kale de la Toscana.
El postre compuesto de pastel de queso y chocolate con caramelo fue acompañado con botellas 400 mágnum de Moët & Chandon Grand Vintage 2004.

“El menú de este año demostró la apuesta del Beverly Hilton por los productos frescos, locales y un equilibro en los sabores”, explicó el chef ejecutivo del Hotel Troy N. Thompson, quien además añadió: “Me siento muy orgulloso de crear el menú de la noche de entrega de los Globo de Oro porque son una ceremonia extraordinaria”.
Los organizadores de los premios y el Beverly Hilton llevan agasajando juntos a sus invitados desde su primera gala en 1955, cuando para darles la bienvenida eligieron trompetistas uniformados, elefantes de color rosa y modelos en bikini.