Por supuesto, el tema era de los hombres. Sí, de esos especímenes con quienes inevitablemente debemos vivir, engañosos, dicen que por naturaleza, pero con un encanto que nos envuelve y hace de nosotras las más románticas y soñadoras mujeres.
Sí, soy mujer, liberal mas no libertina, soltera y con una gracia media. No soy feminista, pero me encanta conversar con hombres machistas, que piensan tener el conocimiento pleno de la vida y cuyas normas son tan rígidas como pasadas de moda.
No quiero entrar en muchos detalles, pero lo cierto es que cuando un material como éste llega a mis manos (perdón, a mi computador), no puedo dejar de transmitirlo, porque todavía las féminas no podemos definir ¿Cómo son los hombres? Ni saber si todos son iguales y son tan complicados como ellos nos tildan a nosotras.
Más que una reflexión, te invitó a que leas las siguientes definiciones que una mente acertada dio de ellos y escribas a estilodevida@epasa.com y descargues tus opiniones sobre esos "angelitos", que sin alas, nos acompañan a diario. No tengas miedo y exprésate como quieras.
Los hombres que son buena gente, son feos.
Los hombres guapos, no son buena gente.
Los hombres guapos y buena gente, son gays.
Los hombres guapos, buena gente y heterosexuales están casados.
Los hombres no tan guapos pero buena gente, no tienen dinero.
Los hombres no tan guapos pero buena gente y con dinero, creen que sólo estamos tras su dinero.
Los hombres guapos y sin dinero, están tras nuestro dinero.
Los hombres guapos, no tan buena gente y razonablemente heterosexuales, no creen que somos lo suficientemente guapas.
Los hombres que creen que somos guapas, que son razonablemente buena gente y tienen dinero, son unos cobardes.
Los hombres que son razonablemente guapos, razonablemente buena gente y tienen algo de dinero, son tímidos y nunca toman la iniciativa!!!!!!!!!!!!!!
Los hombres que nunca toman la iniciativa pierden automáticamente el interés cuando nosotras tomamos la iniciativa.
Si eres tierna con ellos eres una cursi.
Si no, una insensible.
Si no te arreglas, eres una descuidada.
Si lo haces, es para tontear con otro.
Si no trabajas, eres una simple "ama de casa".
Si lo haces (y ganas más que ellos), se enfadan.
Si ellos siempre pagan, es un abuso.
Si lo haces tú, se sienten menos.
Si te acuestas con ellos, eres una zorra.
Si no, no los quieres.
Si ellos ascienden de puesto, es por sus capacidades
Si lo haces tú, es por que te acostaste con el jefe.
Si ellos ven a otras, es su naturaleza.
Si tú ves a otros, eres infiel.
Si sales con un chico sin dinero, eres una tarada.
Si sales con un millonario, eres una interesada.
Si a los 30 ellos no se casan, son solteros codiciados.
Si tú a los 30 no te has casado, te dejó el tren.
Si estás de mal humor, eres una neurótica.
Si ellos lo están ¡Pobrecitos!!! . No los comprendes.
Si eres fea. No te paran bola.
Si eres guapa e inteligente, te tienen miedo.
Si te ponen los cuernos y sigues con ellos, más estúpida no puedes ser.
Si lo hacen y los pateas, qué poco aguante tienes.
Si tienen una amante, es por que en casa no tienen lo que necesitan.
Si lo tienes tú. ¡Ah!, eres una prosti...
Si ellos andan con una más joven. ¡Bravo, Bravo, Bravo!
Si tú lo haces, es que necesitas que te hagan "el favor".
Si están intolerantes, compréndelos, tuvieron un mal día.
Si estás intolerable, es que estás "en tus días".
Si no los cuidas, no los mimas, no les tienes su comidita, ni su ropa limpia, ni la casa impecable . Eres una inútil.
Si cumples con todo . TE DEJAN POR OTRA PORQUE ERES UNA VIEJA CHANCLUDA.
Un plan estratégico que podría ser aplicable en Panamá, según nos comentó Araya, es el establecimiento de una asignatura de educación vial. Pero, por el contrario, existe la controversia de que el sistema educacional carece de un espacio en los centros de enseñanza para implementar una asignatura distinta.
Ante este obstáculo, la profesora María Teresa plantea la idea de impartir al interior de las demás asignaturas las acciones, actividades, objetivos o contenidos de la educación vial, para, de esta manera, crear una opinión y reconocimiento del problema, por parte de los jóvenes, quienes son el grupo más inconsistente.
Para la profesora, no existe una explicación lógica que demuestre la conducta inherente del adolescente que alcanza velocidades excesivas frente al volante. "Esta conducta es propia del adolescente, al demostrar cuánta capacidad puede tener al conducir un vehículo, adquiere un poder que lo lleva a cometer estas acciones, sin tener un razonamiento claro del peligro que está corriendo".
El sistema se tiene que adecuar, tiene que dictarse una política pública de la seguridad, que permita que todas las personas la tomen como un bien. Después de las necesidades fisiológicas de las personas y las necesidades de afecto, están las necesidades de seguridad. Entonces, ¿quién les proporciona la seguridad?
Ante tan fatales pérdidas que han ocasionado los accidentes de tránsito a través de muchos años, el sistema gubernamental tiene que adecuar una política pública de seguridad.