Astro Boy llega al cine en pleno siglo XXI. La historia realizada por el director inglés David Bowers (Lo que el agua se llevó) comienza en Ciudad Metro, un mundo artificial elevado sobre la tierra que, por descuido del hombre, se convirtió en un pequeño cerro Patacón.
En la nueva metrópolis, los robots son esclavos fabricados por humanos inteligentes, como el doctor Tenma y su hijo Toby. El chico, desesperado por la atención de su padre, se involucra en un experimento que tendrá terribles consecuencias.
La película es muy criticada por la falta de contenido anime que caracterizó al cómic en los ‘60, logra distraer al público más pequeño, aunque deja un sin sabor.