Para José Batista, ser bombero es una profesión donde se le brinda un apoyo permanente a la comunidad. Comenzó a trabajar a los 24 años de edad. Narra que ha atendido muchas tragedias donde han muerto muchos adolescentes. Le gustaría que sus hijos aprendieran cursos de primeros auxilios para ayudar a otras personas.
Cada uno de los bomberos condecorados guardan en su mente un recuerdo agradable y otro desagradable, que en algunos se evidencia en su propia piel. Sin embargo, el entusiasmo por seguir adelante lo llevan en el corazón.
El primer incendio ocurrió en el año de 1539. Cuando hay un incendio suena la chicharra y cuando son emergencias breves, el timbre. Un carro cisterna está valorado en B/. 250,000.00.