El número de estadounidenses que se somete a drásticas intervenciones quirúrgicas para reducir su obesidad ha aumentado de forma espectacular en los últimos años y en 1999 fue de 40.000, el doble que en el año anterior, informa hoy el diario "The New York Times".
La más popular es la conocida como bariátrica, mediante la cual se achica el estómago para reducir la necesidad de ingerir comida y se modifica la capacidad intestinal de absorber calorías, entre otros aspectos.
El rotativo señala que los pacientes que se deciden por esta clase de intervenciones, a pesar de las molestias que conllevan en el proceso posterior, por lo general han probado todo tipo de dietas y tratamientos como la liposucción, por ejemplo, con un éxito menor o nulo.
Las autoridades reconocen que la obesidad es en la actualidad el mayor problema de salud pública en Estados Unidos, donde se estima que entre un 3 y un 5 por ciento de la población, o alrededor de ocho millones de personas -más de la mitad ellas mujeres-, tiene graves problemas de sobrepeso.
En 1990, el 44 por ciento de los estadounidenses estaba muy por encima de su peso ideal, mientras que diez años después el porcentaje es superior al 50 por ciento de la población.
Se calcula que entre un 15 por ciento y un 35 por ciento de los adultos de este país está a dieta y los norteamericanos gastan entre 30.000 millones de dólares y 50.000 millones cada año para perder peso.
El estilo de vida sedentaria y el consumo de la denominada "comida rápida" son algunos de los factores que inciden de manera más directa en la obesidad de los estadounidenses, según los expertos.
Según datos de la Asociación Americana de Cirugía Bariátrica, el número de especialistas en este tipo de intervención ha aumentado a un ritmo del 16 por ciento anual desde 1995, y son ya más de 500 cirujanos los que la practican de manera habitual.
También está creciendo la popularidad de este método en Europa, Asia y América Latina, que además supone un aumento de ingresos para clínicas y hospitales.
"Para ellos es una forma de hacer dinero si se realiza de una manera segura y con una estancia hospitalaria de unos cuatro o cinco días", declaró Elliot Goodman, que practica la cirugía "bariátrica" en el Centro Médico Montefiore, en Nueva York.
Los especialistas indican que este tipo de intervención suele practicarse como último recurso en las personas muy obesas -cuando superan en unos 50 kilos o más su peso ideal- y suele tener un coste de unos 20.000 dólares.
Junto a los efectos beneficiosos, tanto desde un punto de vista emocional como social, los expertos advierten también de los riesgos y efectos secundarios que pueden aparecer tras la intervención.
Se estima que entre un 10 y un 20 por ciento de los pacientes necesita posteriores operaciones, debido a complicaciones, y según el Instituto Nacional de la Salud, alrededor de un 30 por ciento desarrolla deficiencias alimenticias que pueden dar lugar a anemia y osteoporosis, entre otras enfermedades.
Suplementos de minerales y vitaminas pueden evitar esas deficiencias, pero los operados necesitan seguir bajo observación médica y de expertos en nutrición durante el resto de su vida.
Los especialistas señalan también que a menos que modifiquen drásticamente sus hábitos alimenticios, lo que les puede resultar más fácil tras pasar por el quirófano, los pacientes no dejan de correr el riesgo de ganar peso de nuevo, a pesar de la intervención.