Variedades

Aunque opina que es muy duro vender libros, sigue escribiendo


Poesía para gente sin fortuna se titula una de sus obras. Y, aunque él carece de ella, en lo que a posesión de bienes materiales respecta, Luis Carlos Jiménez, de 67 años, es un hombre rico en conocimientos (que no alardea) en amigos (por su manera humilde de ser) y en creatividad, lo que lo hace "padre" de 19 libros de poemas, uno de cuentos, uno de artículos periodísticos y uno de crítica literaria. Entre ellos: La piel del náufrago, Habitar con los muertos, Poesía panameña contemporánea (2001, antología de 41 autores), Elegía al Che Guevara y otros poemas, Campos de Concentración y Cartas de infancia. Este último, muy ponderado en una Antología de Poesía Centroamericana por el Dr. Eduardo Ritter Aislán, poeta panameño que reside en El Salvador. Pero, Jiménez sigue trabajando con las uñas para ver qué más puede producir. Ha ganado el Premio Octavio Méndez Pereira en Poesía y Cuento y ha sido finalista del Ricardo Miró.
Opina que en Panamá hay muy buenos periodistas, pero la Escuela de Comunicación debería promover más el apego por el periodismo cultural.
Docente por 15 años (Instituto Urracá, Normal de Santiago y el Pedro Pablo Sánchez) este hombre sencillo y de sonrisa tímida es también promotor cultural. Preside el Círculo Literario León A. Soto que organiza el certamen poético municipal del mismo nombre, creado en 1981 en honor al vate santanero (1874-1902), precursor del modernismo en Panamá. Este año participaron 45 poemarios que concursan por B/.3,000 en premios.
Jiménez recientemente fue objeto de un homenaje por amigos y colegas, quienes lo han postulado para Agregado Cultural de Panamá en Cuba, donde ha asistido a 5 capacitaciones y fue maestro alfabetizador en 1961, como parte de las brigadas internacionales. Ha dictado conferencias en La Casa de las Américas, en La Universidad de La Habana y en la Universidad de Santiago en Cuba.
La bahía de Panamá es un punto de parada importante para las aves playeras migratorias. Se estima que entre tres millones de aves se detienen allí durante la migración.
Esta zona alberga el 8% de la población mundial del playero occidental, con registros de más de 280 mil individuos, 20% del chorlo semipalmeado y más de 1% de la población biogeográficas del playero de alas blancas, zarapito trinador y playero semipalmeado.
En Panamá la encargada de administrar los humedales es ANAM.
En la actualidad, para la lograr la recuperación de algunos manglares destruidos la ANAM desarrolla el denominado Proyecto Manglar, con el cual se pretende recuperar más de 400 hectáreas destruidas.
Según el ingeniero Berdiales, anualmente unas 200 hectáreas de manglares son destruidas por la acción directa del hombre.
De acuerdo con Berdiales, quien es el encargado de su manejo, el proyecto se desarrolla en Chame y la región de Azuero, en donde existe una seria devastación de los manglares.
En Chame, en especial en los poblados de Sajalices, Monte Oscuro y Espavé, los manglares son arrasados para la extracción de carbón, mientras que en París y Parita, en Herrera, son destruidos para la obtención de madera.
Dijo que en Isla Caña y Santa Ana, en Azuero, realizan trabajos de recuperación en donde también se ha registrado un deterioro intenso de los manglares.
Precisó que en esas regiones se han plantado 50, 000 semillas de mangle rojo, para lograr la recuperación de áreas destruidas.
Recientes estudios indican que los manglares sirven de protección contra los tsunamis, debido a que frenan la velocidad de los vientos.


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209300
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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