Todos los martes está sentada frente a su televisor para ponerle una puntuación a cada celebridad de Bailando por un sueño. Mientras se prepara para tal entrevista María Cecilia Triana sabe que con el pasar de los días y del tan sonado programa de sueños, la actitud que se hacen los televidentes de los jueces es de todas unas celebridades, eso sí, buenas y malas. Algunos son los ogros, otros los exigentes, "anticristos" y todo. A ella le han dado el título de la juez "pasiva", se ríe y nos señala "para muchos María Cecilia vendría siendo la evaluadora que nunca encuentra nada malo, apoyando siempre el baile de las estrellas con puntos muy altos". Lo que hace en realidad es brindar herramientas a cada uno, dependiendo de cuáles son las fallas o las áreas que tienen que mejorar. Asegura que, "debemos hacer críticas constructivas que ayuden a crecer a todas las personas cuando las evaluamos, sean de un concurso o en la vida diaria".
Triana, enfatiza que esos sujetos como personas, profesionales o artistas, son individuos que están muy estresados por toda la responsabilidad que tienen, donde no sólo van a bailar sino que deben tener una seguridad emocional y espiritual para poder disfrutar lo que está pasando al público. "Las consecuencias que contrae decir cosas negativas no ayudan en nada" afirma.
En cuanto a si ella ve como un sueño o una necesidad lo que está en juego, hace una pausa y dice que son sueños porque cada uno de ellos sueña con ayudar a otra persona. "Yo tengo sueños privados, personales, y otros que van de acuerdo a la necesidad que siento de ayudar a un individuo, entonces esa disposición hace que se active el sueño, van de la mano. Para el participante es el sueño de ayudar y al que lo necesite".
Se define como una mujer enamorada del arte, de lo que hace, de la gente de la música de enseñar, de la educación. Trata de vivir cada momento de su vida aportando, disfrutando de su familia, y le agradece a Dios la oportunidad que le ha dado de participar en Bailando por un sueño.
María Cecilia, se inició hace 17 años, cuando estaba en la escuela de ballet, aprendía y enseñaba como asistente, así creció. Profesionalmente se inició a los 19 años como coreógrafa de Physical, luego abrió su escuela, El Ballet de Triana y De Triana dance Academy. Muy sincera asegura que no quiere revelar su edad.. pero si se ve como de 30, bueno secretos de mujeres!
Desde hace siete años, también ha incursionado en la docencia, gracias a que estudió una maestría en inglés. Cuando la conocimos, vimos una mujer muy carismática, divertida y que manifiesta el baile de cualquier forma. En todas las fotos que le tomamos aparecía esa chispa rítmica que solo alguien con tan basta experiencia podría manifestar de forma natural. ¡Ella es dinamita pura!
La docente, considera que la votación del público en base a las nominaciones del jurado se hace por el sueño y por la identificación con las personalidades, no por la calidad de baile. "El televidente se ha estado identificando con las personalidades y soñadores por el carisma que tienen, pues algunos traen ese talento innato, se les ve humildes, sencillos y eso a la gente le gusta; una minoría vota por el baile. Nosotros como jurado sí calificamos baile, pero hay algo que quiero que aclares, y es que cuando uno evalúa a un artista, no lo hacemos por cuantas piruetas realizó, sino por el nivel artístico y completo, no es quien se equivoca más o tira más pasos, ni el que mejor se ve, es quien transmite más la música con su cuerpo", aseveró. La maestra de baile indica que su trabajo se basa en registrar el baile y no los sueños, de lo contrario estaría llorando todo el programa.
Asegura que este año ha sido un año de muchos cambios, cerro sus escuelas de danzas, se dedicó a sus hijos, participó en "Detrás del muro", eso fue muy lindo, le llenó el alma, ahora Bailando por un sueño, es un programa donde ha ganado mucho reconocimiento a nivel de celebridad, ríe "la gente me reconoce a donde voy y me dice usted es de "Bailando por un sueño verdad". La verdad esta pegada!
Entre sus proyectos está pensando en hacer otro sociodrama para ayudar a artistas nuevos y exponer temas que sufre la sociedad. Entre sus planes seguros está montar una obra de teatro para jóvenes muy impactante, junto Fasal Ferrabone y Cristobal Muñoz. Un esquema moderno con diversos géneros musicales como: Reggaeton y hip-hop.
Como ella también tienen sueños, el más ambicioso será en preparar un programa infantil, educando a niños artística y humanitariamente, con apoyo de la Primera Dama de la República, el cual presentará a la televisión en espera de una buena respuesta.
Indiscutiblemente María Cecilia está en todas, su gran talento y humildad la han hecho crecer, lo mejor es que ella seguirá su camino aunque le digan que es una juez pasiva.
Autorizada para juzgar
Los 17 años que lleva en la industria del baile y preparación musical, le han dado derecho para juzgar a los concursantes de "Bailando por un sueño".