Raiza Erenbaugh parece una mujer frágil. Pero solo lo parece. Esta joven de 25 años nunca se da por vencida, ha tenido la actitud y la fuerza para levantarse, una y mil veces si es necesario. Esa postura luchadora forma parte de su ADN.
El hecho de que le quitaran la corona del Miss Mundo Panamá 2014 fue el disparador para tomar esa actitud aguerrida y perseguir su verdadera meta: ser una antropóloga.
Erenbaugh, la ex miss Panamá Mundo 2014, quien fue destituida por la Organización Miss Panamá por supuestamente incumplir lineamientos del certamen, hoy en día se encuentra ansiosa por cumplir todos sus sueños, a pesar, según ella, del gran trabajo que le costó dejar atrás toda la amarga experiencia de su corto reinado. Un hecho que para nada la ha obligado a agachar la cabeza, al contrario, le dio fortaleza y la ayudó a crecer como mujer.
Raiza, quien cursa el primer año de Licenciatura de Antropología en la Universidad de Panamá, asegura que dejó los tacones descansar, de hecho, afirma que para nada le obsesiona la última moda, pues prefiere estar en el centro de la jungla llena de lodo cualquier día de la semana antes que en un mall.
¿Cómo ha cambiado tu vida desde que te quitaron la corona del Miss Mundo Panamá 2014?
No puedo decir que todo ha sido malo, después de esto, pero tampoco es fácil, porque realmente este tema lamentablemente continúa presente en mi vida; hasta el sol de hoy sigo esperando que den la cara, ya que hasta el momento no se ha ventilado la audiencia de la demanda civil por los daños y perjuicios ocasionados por la representante de Miss Panamá. Por muchos meses, después de los hechos, tanto mi persona como mi familia y amistades fuimos víctimas de acoso, hostigamiento, amenazas y hasta de persecuciones. He tenido que tolerar ser objeto de todo tipo de burlas y de rumores muy nefastos y totalmente falsos en cuanto a mi integridad como mujer, que en su momento me costaron muchas oportunidades laborales. El factor del tiempo ha jugado un rol preponderante para demostrar con acciones y no palabras quién decía la verdad y quién mentía sobre este asunto. Mientras mi abogada, la licenciada Gioconda Fernández, luchaba contra viento y marea por poder presentar nuestra querella legal, yo me ocupé en tomar diversos cursos de comunicación social.
¿Qué reflexión te dejó este trago amargo?
Después de tantas circunstancias perjudiciales no solo hacia mi persona, sino que también con otras misses, como lo fue el caso de la miss Mundo Panamá 2015, queda al descubierto los abusos a los que éramos sometidas. No me gusta el término de víctima, prefiero ser sobreviviente. Soy de la creencia de que no son las circunstancias de la vida, sino las decisiones que uno toma lo que dirige el rumbo de la misma, por eso decidí enfocarme en estos momentos por completo en mis estudios de Antropología, trabajo, amistades y familia, dejando en segundo plano todo lo referente al mundo de los concursos de belleza.