Los cinco mil años de experiencias de la medicina india Ayurveda, brindan sus beneficios a los occidentales a través de un especial masaje. María Miranda, directora del Swiss Holistic Institute, recientemente estuvo en nuestro país enseñando a terapistas y esteticistas esta técnica. El Ayurveda sostiene que los dolores son provocados por una obstrucción del flujo del aire o "vayu" a través de los vasos que lo transportan. Al frotar el cuerpo se genera calor, y éste produce que el aire se expanda y se desplace. La circulación de vayu a través de los vasos alivia las tensiones, reduce el dolor y genera un patrón de respiración más profundo.
Mediante las técnicas de amasado y fricción se trabaja sobre el sistema circulatorio, linfático, nervioso y energético, y sobre los "Marmas" o chakras, que son zonas vitales de energías.
Lo primero es preparar el ambiente con incienso y velas, de acuerdo al efecto que queremos transmitir en el receptor del masaje: tranquilizante o revitalizante. María Miranda cubrió la mesa de masaje y a la modelo con sábanas blancas, luego le colocó una mantilla colores excelente para la salud según el Feng Shui.
El aceite es un ingrediente esencial para dar masajes, éste lubrica y suaviza la piel y distribuye el calor uniformemente en el cuerpo. Para los masajes en la India se emplea los aceites de oliva, de mostaza, de sésamo, de coco y aceites inorgánicos. Miranda vertió unas gotas de aceite esencial 100% puro en un poco de crema para masajes como vehículo.
Antes de hacer cualquier trabajo corporal, la masajista recomienda poner las manos sobre los hombros de quien recibirá el masaje y decirnos mentalmente: "Lo mío es mío y no lo comparto con ella, lo de ella es de ella y no quiero que lo comparta conmigo", luego hay que sacudir las manos. Esto se hace para que no absorbamos la energía de la persona, ni ella absorba la nuestra y para evitar que las vibras negativas pasen de uno a otro. La experta sugiere cubrir los ojos del masajeado para que no crea que le hacemos brujería o que hemos perdido la razón. El masajista debe usar zapatos cómodos y abiertos para que la energía pueda circular con facilidad.
El masaje comienza por los pies, seguido de las piernas, el torso, los brazos y la cabeza, que se unta aceite de lavanda diluido en agua tibia. Los movimientos en las piernas se hacen en forma ascendente, terminando a la altura de la ingle para un efecto de drenaje linfático.
El área del ombligo es considerada una parte muy importante del cuerpo. En esa zona convergen setenta y dos nervios sutiles. Los movimientos circulares allí hacen que se exciten varios ganglios linfáticos y que se facilite la circulación de los líquidos digestivos. El masaje Ayurveda es una deliciosa forma de amor, tanto para quien lo da, como para quien lo recibe.