La segunda gala de Bailando por un Sueño se convirtió en una miniteletón, la noche sirvió para que todos los panameños donaran dinero o tarjetas.
Desde las nueve de la noche desfiló un sinnúmero de personalidades de empresas privadas y del gobierno para aportar cientos y miles de dólares.
Iniciaron ese desfile los tres candidatos presidenciales. Balbina Herrera no reveló la cifra donada, pues aseguró que eso es algo que solamente la familia debe saberlo. "Eso es algo que debe saber solamente la familia. Pero te aseguro que seguiremos apoyando", dijo Herrera. Por otra parte, Ricardo Martinelli no se quedó de brazos cruzados y sí reveló su ayuda, él donó 15 mil dólares en tarjetas; mientras que Juan Carlos Varela entregó un cheque por dos mil dólares. Éste aseguró que es solo su aporte personal porque seguirá apoyando.
Con estas donaciones se inició el concurso que nuevamente terminó pasada la medianoche y que a diferencia de la primera gala, no hubo sentenciados y menos eliminados, ya que la producción sostuvo que ese era su aporte a la villana.
Por segunda vez, las puntuaciones no fueron las mejores, hubo varios dos y tres. Según Ricardo Moreno, es triste que suceda algo así, pues sabe que los bailadores pueden dar más. "Estoy buscando contenido, una buena rutina y no la hay. Si la producción no le da tiempo necesario para los ensayos va a seguir pasando esto. Yo quiero que la gente venga aquí y se desboque de emoción", dijo el jurado más estricto.
Como si fuera poco, esto no termina aquí, ya que tanto Ricardo Moreno como María Cecilia Triana coinciden en que se le debe dar la oportunidad de opinar, pues así pueden hacer docencia para que los bailadores mejoren algunas fallas.
En cuanto al concurso, en esta gala solo se calificó la primera ronda, y en la segunda, solo se bailó.
Todas las llamadas recibidas durante la semana pasada y esta serán acumulativas.