La batuta del director argentino-israelí, Daniel Barenboim, se unirá a la orquesta Staatskapelle de Berlín para clausurar el Festival Internacional de Música y Danza de Granada con la interpretación de la trilogía final de Anton Bruckner, la obra más mística del compositor austríaco.
Se trata de las sinfonías 7ª (1883), 8ª (1887-1890) y 9ª (1896) que el genial músico dejó inacabadas y que serán interpretadas este viernes y durante el fin de semana.
La fusión entre un "lenguaje wagneriano, una estructura barroca y una atmósfera medieval" se convierten en los principales ingredientes que impregnarán las veladas con las que Barenboim intentará intimar con el público, según confesó el propio director en conferencia de prensa.
Considerado símbolo de concordia entre palestinos e israelíes, Barenboim mantiene que es imprescindible acudir a los tres conciertos, "ya que sólo mediante la acumulación de todas las sinfonías y acordes brucknerianos es posible la comprensión absoluta del fantástico compositor".
Únicamente en dos conciertos, el repertorio de Barenboim se ha atrevido a dedicarse en exclusiva a un sólo compositor.