Cuida tus pies también durante el invierno, porque aunque los lleves tapados y no se resequen tanto, esto servirá para facilitar las cosas a la llegada del verano.
Siempre que puedas y tengas tiempo, hazte un peeling. Te lo puedes hacer casero con un poquito de azúcar y aceite de oliva.
Corta, lima y cuida tus uñas, así evitaras futuros problemas de uñas encarnadas. Siempre realízate un masaje con una crema hidratante y nutritiva.