El constante desarrollo de la urbe, la construcción continua de edificios y el aumento de vehículos circulando en las calles son algunos de los factores que convierten a la ciudad de Panamá en una zona ruidosa.
Según Analida Pitty, fonoaudióloga en la Fundación Oír es Vivir, el ruido en Panamá está al nivel de las grandes ciudades como New York, alcanzando el mismo grado en diversos lugares de la ciudad en las "horas pico".
En la fundación, en donde laboran expertos en audición, están de acuerdo en que la exposición continua a ruidos superiores a 85 dB produce daño de la audición y que esta es la principal causa de pérdida auditiva.
Una de las formas de saber que el nivel de ruido ambiental es potencialmente dañino es cuando el mismo le impide entablar conversación.
¡'Shhh'!
Desde 2012 en nuestro país se lleva a cabo una campaña por el Día Internacional de Conciencia sobre el Ruido, que se celebra cada año el último miércoles de abril. Consiste en guardar un minuto de silencio a partir de las 2:15 p.m.
Consecuencias
El ruido no solo ocasiona daños irreparables en la audición, sino que también afecta nuestra convivencia, aumenta el estrés, afecta nuestra concentración e interacción comunicativa, de igual forma puede ocasionar daños en otros sistemas, tales como el endocrino, cardiovascular y neuropsicológico (alteraciones del sueño), destacó Analida Pitty.
Prevención
Debido a que la mitad de los casos de pérdida auditiva se pueden evitar con educación y prevención, les daremos algunos datos para que cuiden sus oídos, según estudios internacionales.
1. Evitar el uso excesivo de reproductores de música portátil a un volumen que sobrepase los límites de decibeles.
2. Visitar regularmente a un especialista.
3. Evitar sitios ruidosos.
4. Conducir sin tocar la bocina innecesariamente.
Regulación
En Panamá, el ruido es regulado mediante el Decreto Ejecutivo 306, del 4 de septiembre de 2002, que busca reglamentar el control de ruidos en espacios públicos, áreas residenciales, ambientes y laborales, además del Decreto Municipal 141 del 23 de septiembre de 2014, que regula las actividades que generan ruido por medio de equipos de sonido y audio.