Buenas rimas y una controversia aguerrida fue lo que ofrecieron el viernes los participantes del Reto de Trovadores, que en su cuarta gala logró ponerle sazón a la tierra chiricana.
Los jurados determinaron -que al principio- los trovadores no se midieran en el escenario inspirados en un pie forzado, como es costumbre. “Trapos sucios” salieron a relucir, lo que el público aplaudió porque el ritmo del gallino pica’o hacía más caliente el enfrentamiento.
Al final, en el duelo se midieron Rufino De León y Alfonso Ramos, este último se retiró sin enojo, con melancolía y reconociendo que tuvo fallas.