Aunque forma parte de una de una las familias más ricas del Reino Unido, la princesa Beatriz de inglaterra complementó un vestido en tono verde oscuro con una chaqueta blanca de colección de Kate Moss para Topshop y unos zapatos de dos colores de la firma Office.
Beatriz también tuvo que sufrir el que es uno de los castigos más crueles para cualquier mujer: ver a otra chica luciendo su mismo sombrero, un diseño de Phillip Treacy.