Variedades

Beldad con sabor a piratería

¿Quién dijo que en las historia de piratas no había cabida para las bellas mujeres? La talentosa actriz le da el toque de sensualidad y hermosura a la segunda parte de "Piratas del Caribe".


CON el primer estreno desde la nominación al Oscar por "Pride & Prejudice", Keira Knightley vuelve al cine con su dulce acento británico en la nueva versión de "Pirates of the Caribbean: Dead Man"s Chest", con Johnny Depp y Orlando Bloom. La más bella entre tantos piratas se sienta a hablar orgullosa y sin prejuicios sobre Hollywood y los efectos de la fama, detrás del éxito de su juvenil imagen.

En esta profesión, no se sabe cuándo viene un éxito o un fracaso. Por eso trato de disfrutarlo mientras dura, navegando por las olas a medida que pasan. Es lo que me encanta de la actuación, se puede ser talentosa y hermosa, pero el resto tiene que ver con la suerte. Me gustaría decir que tengo éxito porque trabajo muy duro. Pero no es verdad.

No puedo negar que tuve muchísima suerte con las últimas películas que hice. Particularmente "Pirates of the Caribbean" y "Price & Prejudice" por la nominación al Oscar. Es imposible predecir lo que va a pasar. Todo ha sido una sorpresa y me parece fantástico. Desde muy chiquita, siempre me interesó el cine. El proceso de una filmación, me fascina.

 
No creo que sea demasiado humilde tampoco. Pero estoy rodeada de gente que se burlan de mí. Soy poco sociable y mantengo los amigos de siempre.

Compré un piso en Londres. No tiene demasiado todavía. Sólo una cama. La gente insiste que contrate un decorador de interiores, pero yo no quiero. Prefiero decorarlo sola. Me la paso viajando, no tengo tiempo de volver a casa. Y cuando lo hago, quiero pasar la mayor cantidad de tiempo con mi familia y amigos.

Seguro. Para la película "The Jacket", al principio, el director John Maybury me había dicho que era la menos indicada para aquel personaje. "No creo que puedas actuar", me dijo. Tuve que rogarle que al menos me dejara leer porque iba a terminar encasillada en un "corset" inglés por el resto de mi carrera. Cuando me tomó la prueba, tampoco me dijo nada. Tuve que convencerlo para aquella película. Me la pasé viendo vídeos de Michelle Pfeiffer y Brittany Murphy y trabajé durante un mes y medio para conseguir el acento americano que necesitaban.

 
Supongo que tiene mucho de verdad. Siendo actriz británica, si puedo sonar como americana, seguramente voy a tener más trabajo. Quiero cambiar. No quiero interpretar el mismo tipo de personajes toda mi carrera. Sería algo muy aburrido. Y en Hollywood es fácil que me encasillen en el rol británico. Por eso tengo que luchar para evitarlo.

Cuando leí el guión, la idea me pareció muy interesante. Como buen ejemplo, Guinevere da bastante miedo. Prefiero el personaje de "Pirates of the Caribbean". De todas formas, me parece positivo mostrar un poco más a las mujeres fuertes, en cine. Es lo que a mi me interesa ver.

No me dejan contar nada. Pero es más grande y mucho mejor que la primera. Johnny es increíble. Como decimos en la película, crecimos un poco y por eso podemos permitir que los personajes evolucionen. Mi rol de Elizabeth Swann es diferente en la forma que la veía cuando tenía 17.

 
No. Obviamente, hay siempre un momento donde me planteo "¿Por qué estoy acá? ¿Por qué estoy acá? ¿Por qué estoy acá?". Pero es algo que tengo que sobrellevar enseguida porque necesito trabajar. Como actriz, me siento obligada a convertir los nervios en algo positivo como una interpretación. No puedo permitir que los nervios se interpongan.

Todo el tiempo. Cometo errores constantemente.

Todavía estaba filmando "Pirates of the Caribbean" cuando me enteré de la nominación y en el estudio se la pasaban bromeando, cuando terminaba alguna escena, Johnny preguntaba ¿Esa toma no merece otra nominación al Oscar?

 
Supongo que hasta aquel entonces yo no había demostrado demasiado como actriz. Películas como "Pirates of the Caribbean" y "King Arthur" buscan la perfección, son un sueño, una fantasía. El maquillaje, el peinado es siempre perfecto. Y en cierta forma, yo sólo era una cara linda. Por un lado me gusta. Pero para demostrar que soy actriz, tenía que hacer algo más. Necesitaba otros desafíos. Espero seguir creciendo y mejorando. Definitivamente creo que la imperfección es mucho más interesante que la perfección. Todos quieren ser perfectos pero es aburrido, no es real. En personajes, lo fascinante, lo que me gusta es el rol lleno de fallas, porque es un millón de veces más interesante para ver, se puede identificar mucho más con el que aparece en la pantalla.

Tengo la suerte de pasar por un punto en mi carrera donde puedo elegir lo que quiero hacer. Para una actriz es algo increíble, muy increíble, porque no sucede tan a menudo.

Soy desesperadamente insegura. Realmente no sé qué haría si no fuera por la actuación.


fecha edicion
old id
240688
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América