El tiempo pasa rápido, tanto así que en octubre serán nueve los años que cumple la República Federal de Alemania como nación unificada. Indudablemente, el símbolo de se milagro político e histórico de las relaciones internacionales, lo constituye la ciudad de Berlín, otrora ejemplo del divisionismo entre las superpotencias mundiales. Hoy la magia de la juventud en sus avenidas, la alegría de un futuro mejor, además de la responsabilidad de ser la capital alemana, hace de ella una ciudad especial para sus visitantes.
Berlín es un "Lánder" o país federado, parte de la Federación Alemana. Posee tres millones de personas en su perímetro urbano. Tiene una comunidad multiétnica en constante crecimiento. Medio millón son de origen foráneo: cuatrocientos mil son turcos, otros cuantos son de Europa Oriental, mientras que cerca de diez mil son latinoamericanos. Es una de las ciudades germanas en que se puede escuchar personas hablando varios lenguajes. Incluso el español es influyente.
La integración política en la Unión Europa convierte a Berlín en la sede cultural y económica del Viejo Continente. Impresionantes torres de acero se levantan cerca de la Puerta de Bradenburgo, en la Potsdamer Platz. En los alrededores de este nuevo complejo financiero, sobre aquellas líneas donde pasó el "muro", llegamos al Reichstag, edificio antiguo que alberga al Parlamento alemán o "Bundestag". En su cúpula, los visitantes pueden ver abajo, las sesiones del congreso germano, aparte de una vista preciosa de la metrópoli.
La cancillería, junto con los edificios administrativos, son objeto de un complicado desfile de grúas, obreros e ingenieros, que construyen sus instalaciones, al lado de la más grande estación de ferrocarriles de Europa Central, la Lehrter Bahnhof de Moabit. Dicha mega-estación es diseñada para recibir diariamente 75,000 personas y facilitará las comunicaciones entre los distintos puntos de Alemania con el distrito gubernamental de Tiergarten. Por otro lado, los centros de compra en Zoologistergarten y la Wittenberg Platz son un sitio obligado para conocer lo que ofrece la ciudad.
Como testigo del crecimiento de Berlín, el Río Spree presencia los cambios históricos de la ciudad. En Mitte, la antigua sede del poder político, una serie de monumentos, restaurantes, parques y hoteles se concentra la atención de los extrajeros. La Gendarmenmarkt, la Catedral alemana, la Konzerthaus y el Chech Point "Charlie" reflejan la historia política y cultural del país, desde sus inicios hasta el presente. La Alexander Platz, gran centro peatonal en el lado Este, es engalanda por la Fuente de Neptuno, la "Rathaus" o Alcaldía Roja y la adyacente Isla de los Museos, ubicada en medio de la ruta fluvial. Mientras una barcaza cruza los puentes que comunican la isla cultural, nos encontramos con el Museo de Pérgamo, la Catedral Berlinesa, la vieja Galería Nacional y los palacios que albergaron a la nomenclatura comunista de la República Democrática Alemana (R.D.A.).
Algo que impactó nuestra visita a Berlín, fue observar el comportamiento de los berlineses frente al pasado socialista. La tragedia de la dictadura de izquierda todavía se reciente, como lo comprobamos en el parque de Karl Marx, delante del otrora Congreso comunista y al lado de un puerto del Spree. Niños y adolescentes se pasean felices en dirección a la Torre Panorámica de la estación de televisión, al frente de la estructura color cobrizo - dorada, abandonada y desolada. Más allá, están el edificio presidencial y al anterior Banco de Reich, éste último era reparado esa vez, para albergar al Ministerio de Relaciones Exteriores.
Los berlineses de mayor edad que paseaban por el lugar, recuerdan muy bien que por esos lares caminaba Erich Honecker y su séquito, cuando conspiraban para mantener el Estado Socialista hasta la crisis política de 1989.
Este 3 de octubre Berlín, junto con los 89 millones de personas que viven en la República Federal de Alemania, celebrará la fiesta de Reunificación con un ferviente deseo de mantener la Democracia y la Paz que posee esa gloriosa ciudad alemana. Ese día, miles se congregarán en los predios de la Columna de la Victoria y la Avenida 17 de junio para conmemorar tan importante evento.
Por ello, los panameños de buena voluntad enviamos nuestro saludo cordial y de solidaridad hacia el pueblo germano, a su Cancillere Federal, Gerghard Schoeder, y a todos aquellos ciudadanos berlineses que cooperan con el engrandecimiento de la imagen internacional de su metrópoli, la cual ya ese considerada la capital de Europa.