Hasta las propias mujeres se reían del tema.
Si bien ninguna afirmó ser virgen, tampoco hubo quien lo negara. Sencillamente, concordaron con los varones en que "estamos viviendo otros tiempos", como dijo Saray, de 24 años.
Y, algunas, como Marisela (17) y Nilka (22 años) arguían que: "Cómo pueden ellos pedirte que lo seas si lo primero que quieren es la prueba de amor?" y "al hombre de hoy le gusta que la mujer no esté en cero, en asuntos de sexualidad".
A 38 de los hombres encuestados no les importa que su pareja no sea virgen. ¿Las razones? Uno dijo que "¡Ya estamos en el Siglo XXI. Igual como no lo exijo para mi, tampoco lo hago para ella". "Porque no", respondió otro.
Hubo el que considera que que al no ser virgen una mujer, "es menos traumático, es menos problemático y hay menos compromiso".
"Para mí es irrelevante. Sobre todo en esta época".
"Para encontrar una mujer virgen hoy día hay que rebuscarla. Está difícil".
"No me importa que lo sea o no. Pienso que son mujeres antes, son mujeres después", afirmó Carlos Estribí.
"Prefiero una que ya tenga experiencia, pues me ahorro explicaciones, menos compromisos".
"Una que ya ha tenido sexo no se queda con la boca abierta cuando me ve hacer ´piruetas´ y hasta tiene iniciativa".
"¿Eso qué es? ¿Eso todavía existe?
"Es como machismo pedirle a ella que sea virgen y uno no serlo. Ya desearía hallarme una así, pero como las circunstancias se presentan es poco probable".
"Yo creo que para encontrarlas vírgenes tienes que ir a un hospital.. las recién nacidas", tuvo el coraje de expresar otro muchacho.
No faltan los que consideran que es importante y es casi un privilegio encontrarse con una muchacha virgen y que esté orgullosa de serlo. Cinco así lo expresaron. César Esteban Quiñones, de 26 años dijo que: "quiero llevar al altar a una virgen. Que una mujer se cuide y guarde para su marido significa que se tiene en alta estima y a quien será su compañero y padre de sus hijos".
Jairo Valencia, de 19 años expresó su respeto por las vírgenes como sigue: "no me gustaría ni que mi hermana ni ninguna mujer que se precie de seria estuviera de mano en mano como un objeto. Es asunto de dignidad".
El tema se toma a chiste. Pero, la Iglesia reprueba el desenfreno sexual y las Santas Escrituras hablan de la pureza de la mujer y cómo debe cuidar su cuerpo y hacer de él un santuario.
Mientras otros hallan que es iluso pretender que haya vírgenes en estos tiempos, pues, como dijo alguien "son una especie en extinción", a la Iglesia y a los más conservadores les da es dolor y ganas de llorar que se hable en tono de burla del tema y se le tome tan a la ligera.
Ni por tradición ni por imposición, por respeto a Dios y a sí misma, por no herirlo, por valores, la mujer debería defender su virginidad.