EL NUEVO "Houdini", el mago David Blaine, falló en su intento de batir el récord del mundo de buceo libre -conteniendo la respiración-, tras permanecer una semana sumergido en una esfera transparente llena de agua en Nueva York.
Extenuado por el esfuerzo y con espasmos musculares, Blaine emergió de su prisión acuática con la ayuda de sus asistentes tras siete minutos y ocho segundos de lucha contra el cronómetro en su intento de superar la marca, situada en ocho minutos y 58 segundos.
"Gracias, Nueva York. Gracias por el apoyo que me han dado", dijo el ilusionista con voz débil y respiración entrecortada a los miles de personas que se dieron cita para mostrarle su apoyo y que vieron cómo Blair se liberaba en esos siete minutos y ocho segundos de las cadenas de 70 kilos que lo sujetaban al fondo de la esfera.
"Ha sido una semana muy dura pero me han ayudado con su presencia y su espíritu", aseguró Blaine, quien en los últimos siete días había permanecido sumergido en la estructura, similar a una gran pecera, donde dispuso de un sistema de respiración pero no tuvo acceso a alimentos.
Los aficionados no se cansaron de animar al mago durante los últimos siete minutos, que se hicieron eternos, pero se cumplieron los peores augurios que el propio Blaine había anunciado unas horas antes, cuando dijo que no se encontraba en buen estado físico.
Tras salir de la esfera, el mago antes fue trasladado en ambulancia desde el Lincon Center, donde realizó su reto, a un hospital de Manhattan, donde se le sometió a una revisión para comprobar su estado.
Blaine falla en intento de batir récord de buceo libre
Se liberó de unas cadenas de 70 kilos en siete minutos y ocho segundos pero quedó lejos de la marca de ocho minutos y 58 segundos.