Recámaras vanguardistas y funcionales son aquellas que adoptan un color que amarre la composición decorativa y que ayude a la compenetración de los muebles y sus materiales.
Para “Life” en Multiplaza, el color que mejor refleja un ambiente de descanso, confortable y uniforme en la habitación, es el blanco.

El protagonista del “lecho de ensueño” puede ser un respaldar de la cama o un cuadro rectangular que simule la misma.
Se recomienda una obra de arte en formato grande y rectangular, la cual puede ser del ancho de la cama (tamaño matrimonial) o más grande, cuando se trata de una cama juvenil.

El mueble por excelencia clásico y moderno de una habitación es el otomán o auxiliar de la cama.
Las de cuero, parecidas a una banca, sirven para alejar al dueño de la cama, mientras se viste.

Los auxiliares con divisiones y gavetas sirven para guardar las maletas o calzado antes de ir a dormir.
Para el arquitecto Javier De Gracia, un “must have” blanco, es un respaldo sommier con capitone, lo que recrea una pieza vintage de los 60 y 70.

El capitoneado es un mueble tapizado con tachuelas sobre la superficie de tela o cuero, para darle curvas y un efecto de “almohada” proporcionando suavidad y comodidad.
De Gracia asegura que la “magia” de transformar un lugar con muchos elementos en blanco, la proporciona la textura de los implementos decorativos.
El balance óptico lo aportan aquellos implementos decorativos brillantes como: la pantalla de lámpara metalizada o vinílica muebles de madera laqueados y la alfombra “Shaggy” de hilos en seda con lana.
La textura “mate” puede ser la tela de lana o la madera curada y rústica para crear un “look” “Rustic-chic”.
Si quieren renovar drásticamente la apariencia de su cuarto, cambien el color de la cubrecama y de las almohadas.