Así como Felipe de Borbón luchó por Letizia; Victoria de Suecia por Daniel; William de Inglaterra por Kate; Guillermo de Holanda por Máxima... y si seguimos con la lista no terminamos, la princesa Magdalena de Suecia seguirá los pasos de su hermana y se casará el próximo 8 de junio con Christopher O’Neil, su príncipe azul neoyorquino.
Atrás quedarán los angustiosos momentos en los que rompía su anterior compromiso.
En octubre de 2012 hicieron oficial su intención de pasar por el altar: “Chris y yo estamos felices al poder anunciar que nos hemos prometido”, rezaba un comunicado.
A solo días para el enlace, algunos detalles de la ceremonia fueron desvelados por Magdalena; por ejemplo, será una boda de tarde, evento que reunirá a los invitados en la capilla del Palacio Real, donde se celebrará el banquete: “Significa mucho para mí, porque nací y crecí ahí”, expresó la princesa.
Tras el enlace, mantendrá su posición en la línea sucesoria al trono sueco, es decir, la cuarta, y seguirá ostentando los títulos de duquesa de Hälsingland y Gästrikland, así como sus asignaciones por parte del Estado. Sin embargo, Chris seguirá siendo "un ciudadano de los Estados Unidos", tras declinar su aspiración a la ciudadanía sueca.
Un comunicado de la Casa Real sueca informó que : "El Sr. Christopher O'Neill ha solicitado respetuosamente seguir siendo un ciudadano privado y no recibir un estatus real",
Para que le fuera otorgado el título, la política de la familia real requiere tener la ciudadanía sueca y no tener un puesto de responsabilidad en los negocios, por lo que, a diferencia de la princesa Magdalena, Chris no llevará el título de Su Alteza Real el Príncipe de Suecia, ni el de Duque de Gestricia y Hälsingland.