Después de celebrar la romántica boda inglesa de cuento de hadas de Elizabeth Hurley, llegó el color y el espectáculo de su particular "Boda del Monzón" en la India. Allí, la famosa actriz y modelo se transformó en una princesa hindú y abrazó la cultura de su marido, Arun Nayar, participando en una serie de ceremonias hindúes y rituales sagrados. Sus invitados fueron agasajados con una vertiginosa lista de actividades y eventos. Desde un partido de críquet en los jardines del palacio Umaid Bhawan, en Jodhpur; una danza al estilo Bollywood, que protagonizó la novia; hasta una noche bajo las estrellas, en lujosas tiendas de campaña y un espectáculo de luz y sonido al finalizar de la ceremonia.
Las festividades culminaron con la espectacular ceremonia nupcial en el palacio, en la que los novios dieron siete vueltas alrededor de un fuego sagrado para simbolizar el camino de la vida; seguido por una recepción a la luz de las velas, hasta donde la novia fue conducida en un trono de terciopelo. Durante las celebraciones, la novia deslumbró con diversos vestidos y conjuntos, entre ellos un diseño de Dolce & Galbana, un traje de alta costura de Dior Couture, adornado con joyas de Chopard; un traje de baile en plata y blanco, del prestigioso diseñador indio Rohit Bal; trajes de noche de alta costura, de Roberto Cavalli y Jenny Pakham y un fascinante traje de novia, de su amiga Donatella Versace. "He tenido los trajes más asombrosos para esta boda, creados por mis diseñadores favoritos", dijo.
Un enlace propio de "las mil y una noches", en el que Arun Nayar, a lomos de un corcel negro como una maharajá, fue al encuentro de Elizabeth, que vestida con un sari fucsia de Donatella Versace resplandecía como una princesa de Oriente con su rostro cubierto con el velo.