La Fundación Brigitte Bardot lanzó ayer la alarma sobre el "comercio de la muerte", con ocasión de las presentaciones de colecciones pret-a-porter primavera-verano en la capital francesa.
En una "carta abierta a los responsables de la moda", la antigua actriz afirma que las pieles de animal "provocan la muerte de 35 millones de ejemplares cada año en el mundo, o sea, un animal muerto cada segundo".
"La mayoría de los animales provienen de granjas donde son encerrados en cajas enrejadas en el suelo. Las granjas no son menos crueles que las trampas y ciertos países como Suecia, Reino Unido y Holanda ya han decidido oponerse", explica Bardot.
Además de ser cruel, las pieles de animal están lejos de ser ecológicas, según la Fundación, que denuncia el carácter contaminante de las granjas intensivas y las curtiderías.
La ex actriz reconoce haber sucumbido durante sus tiempos de gloria a los encantos de los abrigos de pieles, pero "fue un momento en que no había tomado consciencia del horror de esta industria".
Bardot lanza una llamada "a los creadores de la joven generación para que se impulse una moda digna y respectuosa (...) y, que un día, las pieles de animal las lleven aquellos a quienes les pertenecen: los animales".
Según el citado decreto, corresponderá a la Guardia Nacional vigilar el uso de esos vehículos.