También declaró en la cadena Kiis FM, que está haciendo "lo mejor que puede con la crianza de sus hijos". Además dijo que durante estos meses en los que ha aparecido en los medios de comunicación por sus problemas personales y no por sus méritos profesionales, lo que más le duele es que "la gente diga lo que le dé la gana, aunque sea mentira".
"Es una pena lo cruel que puede ser la gente, pero al final del día tienes que saber que en el fondo de tu corazón estás haciendo lo mejor que sabes", dijo Spears, quien abandonó la entrevista para bañarse.
En el marco del proceso judicial que atraviesa la cantante por la custodia de sus dos hijos, la supervisora parental, Lisa Hacker, emitió un informe desfavorable para Spears en el cual cuestionó su comportamiento como madre de los pequeños que, desde el 1 de octubre, están con su padre, el rapero Kevin Federline.
Hacker en su informe manifestó que cuando Spears tiene a los niños con ella, "el ambiente en la casa va desde lo caótico a casi sombrío con poca comunicación". La consejera familiar agregó que durante las tres visitas que realizó a la casa, "Spears se comportó raramente con los niños, no hubo conversación y mucho menos juegos".