La prensa rosa del país hermano se puso manos a la obra y captaron uno que otro momento en el que se podía ver a una Britney Spears sonriente, sin inhibiciones, con ganas de disfrutar y sin el menor recato de mostrar su cuerpo, pese a unos cuantos kilitos de más.
La residencia de Gibson, ubicada en Guanacaste, alojó a la diva y sus amigos, el padre de ésta y a toda la familia del actor australiano.
Barrigona.
Así se llama la playa visitada por la intérprete de "Gime baby one more time". Se espera que la estancia de Spears en territorio costarricense no se extienda más allá de principios de esta semana pues, según apuntó a People una fuente cercana, "simplemente se han ido para relajarse durante unos pocos días".
El primer día, Britney llegó a la playa en una "todo terreno" y con sus gafas de sol se dedicó a surfear, tomar el sol y divertirse. Al día siguiente fue a la playa con su agente, Jason Trawick, quien conducía el vehículo.
La amistad de Britney y Mel nació en febrero de este año, cuando ésta fue recluida en un centro de rehabilitación por su adicción a las drogas y por su inestabilidad emocional. La pareja quiere ayudar a la cantante, que fue vecina de ellos en Malibú.