Según destacó David de Castro, asesor de Mercadeo y Comunicaciones Corporativas de Ricardo Pérez, S.A., la campaña "Tocando Vidas" le da la facultad y la libertad al público, así como a sus clientes, para repercutir de manera especial y diferente en la vida de los demás.
Otro aspecto importante de la campaña es su composición y ejecución musical, la cual estuvo a cargo del reconocido pianista y compositor panameño Danilo Pérez, quien se ha destacado a nivel internacional entre los más dinámicos e influyentes músicos del jazz contemporáneo. En esta ocasión, Danilo trabaja sobre el tema "No es lo mismo" de Alejandro Sanz, que fuera el tema de la campaña anterior.
Reiteró Castro que "la participación de un talento nacional como Danilo Pérez en la campaña "Tocando Vidas", refleja la intención de la empresa de ser siempre "No Es Lo Mismo", de ofrecer al público televidente un mensaje de calidad artística que trasciende lo comercial y, por supuesto, es un claro reflejo del liderazgo, innovación y el espíritu de avance constante y compromiso que ha identificado (a Ricardo Pérez) en el mercado panameño por casi 50 años".
Finalmente, debido al gran éxito de la campaña "No es lo Mismo", inspirada por la empresa fundada en 1946 por Don Ricardo Pérez García, los demás distribuidores de Toyota en los seis países de la región centroamericana están utilizando esta campaña con gran éxito en sus respectivos mercados, sumándose a este gran compromiso.
El destacado jazzista panameño fue el organizador de la Primera Gira Nacional de Jazz por la Niñez Panameña, a través de la cual miles de panameños de todas las clases sociales y de todas las regiones del país, pudieron deleitarse con su música, y durante la cual, Danilo pudo tocar las vidas de muchísimos niños con talentos y posibilidades aún desconocidas, para a través de su Fundación, emprender el rescate de la niñez a través del arte.
Sin embargo, la resolución de condena depende de las soluciones de vivienda que se puedan ofrecer.
Para el sociólogo Marcos Gandásegui, el problema de las casas condenadas va unido con el desempleo, ya que al no tener dinero, las personas buscan este tipo de vivienda.
Gandásegui señaló que no es un problema de parasitismo o de querer vivir del Estado, sino que es una solución inmediata para este grupo de personas sin oportunidad de trabajo.
Lo cierto es que las casas condenadas no son un problema exclusivo de Panamá, sino de varios países del mundo, y se debe a la falta de empleo y la pobreza.
De acuerdo con estadísticas de la Contraloría General de la República, el 15% de la población económicamente activa está desocupada, al mismo tiempo el otro 40% vive de la economía informal, es decir, más de la mitad de la población de Panamá no tiene empleo y se refleja en el tipo de vivienda en donde reside.
Además, el Informe de Desarrollo Humano 2004 del Programa de las Naciones Unidas señala que los niveles de pobreza en Panamá alcanza el 25.6%.
(ver cuadro en la página D1 del diario impreso)