“En Panamá hay quienes viven del teatro, yo pondría como ejemplo a las hermanas Aurea y Anina Horta, quienes a lo largo de los años han crecido y han aportado mucho, como actrices, como productoras, dueñas de su propia sala de teatro y hasta dan clases de teatro”, expresa Rogelio Bustamante.
Dice que “cada año vemos a alguien del gremio que decide lanzarse al ruedo con la intención de vivir del teatro, pero no es fácil, los productores hacen un gran esfuerzo por llenar las salas, cada día el teatro tiene más público y cada vez vemos nuevos logos patrocinando y apoyando en los afiches, pero pienso que hay que darle un incentivo a las empresas que apoyan al teatro, y podría ser de parte del Estado. Poco a poco hemos visto cierto respaldo con ciertas producciones por parte del Inac, pero aún se necesita más”.
Recuerda que su primera paga fue con boletos para vender. Luego participó en varias cooperativas con otros actores y 13 años después los honorarios han mejorado bastante, pero no es suficiente .
Además del teatro es diseñador gráfico independiente. “Es lo que ‘realmente me da de comer’. Trato de hacer tres obras al año, esto me gusta y ha aportado mucho a mi vida, pero también necesito hacer un balance de tiempo para estar con mis seres queridos que son muy importantes para mí”.