El aspecto y el vestuario son factores importantes, y a veces fundamentales, que influyen en la decisión de los empresarios y de los departamentos de recursos humanos.
Para muchos entrevistadores, la primera impresión es lo que cuenta. Un aspecto desaliñado y descuidado durante la entrevista hacen que muchos de los aspirantes sean rechazados.
Con frecuencia, el lenguaje corporal suele decir más de una persona que lo que ésta expresa verbalmente. Esta circunstancia hace que el dominio gestual resulte de vital importancia en el transcurso de una entrevista de trabajo. En primer lugar, el aspecto de una persona que aspire a un empleo no debe resultar especialmente llamativo. Es decir, la presentación debe ser discreta, evitando prendas extravagantes. No es correcto presentarse con barba de dos días o despeinados. Estos consejos están lógicamente sujetos al tipo de trabajo por el que se esta optando: la imagen ideal a ofrecer, si se aspira a un puesto de administrativo, no será la misma que si la entrevista es para un cargo de relaciones públicas en la discoteca de moda.
Por otra parte, si se viste de saco o cualquier otra prenda de uso poco frecuente para usted, es conveniente habituarse previamente a su uso. De no ser así, el aspirante quedaría inmediatamente desenmascarado por esos gestos traidores: aflojarse la corbata, estirarse las mangas del saco, etcétera. Evite también jugar con llaves, anillos o dar golpecitos con un bolígrafo sobre la mesa. Además de revelar su nerviosismo, provocará una creciente irritación en su entrevistador.
Para conocer algunos tips que pueden aprovechar los jóvenes que se encuentran en busca de una oportunidad laboral, conversamos con el licenciado Joaquín Díaz, consultor en el área de imagen y desarrollo de la personalidad, quien nos dio 10 puntos clave que se deben tener en cuenta al ir a una entrevista de trabajo.
Díaz indicó que primordialmente hay que proyectar un buen comportamiento durante una entrevista de trabajo, esto marcará la diferencia entre obtener o no el puesto que usted anhela dentro de una empresa.
El consultor agregó que: el vestuario es un reflejo de la personalidad, en este país el que no se viste bien es porque no quiere, ya que el mercado ofrece prendas de vestir accesibles al presupuesto de cada individuo, solo se requiere de: buen gusto creatividad y orientación. La base del buen vestir se fundamenta en tres principios, la comodidad, la sencillez y la a elegancia.
Por otro lado el profesional recomienda a los caballeros vestir piezas básicas, colores lisos, los que son adaptables a otras combinaciones. Esto se complementa con unos calzados bien lustrados, un buen reloj, unas manos presentables, bien rasurado, y un complemento que refleje la personalidad de cada individuo, la idea nos es lucir uniformados, sino una imagen de pulcritud. El vestir no es un asunto de ego ni falta de masculinidad, es asunto de salud publica de respeto a los demás.
A continuación se mencionan alguno consejos que lo pueden ayudar en su entrevista:
Acuda a la cita con 10 minutos de anticipación, de esta forma tendrá tiempo para serenarse.
Evite los aretes, piercing y tatuajes.
Espere sin sentarse hasta que el entrevistador se lo indique.
No fume ni mastique chicle. Hacerlo será obstáculo para una conversación efectiva.
Diríjase a su interlocutor por el apellido. Nunca por su nombre de pila, a menos que sea un amigo personal.
Coloque sus pertenencias a un lado, en el suelo o en su regazo. Evite invadir el espacio personal del entrevistador colocando sus cosas en su escritorio.
Preste atención al interlocutor, haga preguntas importantes y pertinentes con respecto al puesto disponible, pero evite hacerlo sobre vacaciones o aumentos de sueldo.
Permanezca calmado y confiado, no a la defensiva. Evite actitudes como morderse los labios, movimientos bruscos y repetitivos de las extremidades. Cuide las "muletillas" al expresarse.
Al marcharse, estreche nuevamente la mano del entrevistador y agradézcale su tiempo. Este momento es propicio para preguntar a que hora debe regresar y cuando puede conocer la decisión.
Cuando se lleve a cabo la entrevista final y el proceso de negociación de salario y prestaciones sociales, sea enfático en cuanto a sus intereses financieros. Manténgase confiado, su posición a estas alturas es ventajosa debido a que la empresa está interesada en sus servicios.