Navegando por la red informativa nos enteramos que la fábula más difundida en este sentido, descrita por primera vez por Fausto Naironi en 1671, es que un día Kaldi, un joven pastor que conducía su rebaño bajo el ardiente sol de verano en la región de Kaffa, abatido por el intenso calor, llegó a un valle pequeño y fértil; los animales rendidos de hambre y sed se pusieron a comer las hojas y los frutos rojos de un arbusto de color verde intenso.
El pastor los miraba a lo lejos complacido, cuando de pronto, como poseídas de un embrujo, las cabras empezaron a correr y saltar con una euforia desbordante. Temeroso, de que fuera parte de su imaginación o peor aún una treta del demonio, Kaldi llevó un puñado de frutos y se dirigió de inmediato a la casa de un anciano conocido en la comunidad como sabio. Estando ahí le preguntó: anciano ¿podrías decirme cuál es el secreto de estos frutos rojos? Y enseguida narró agitado lo sucedido en el valle. El viejo tomó los frutos, los olió y los hizo hervir en agua. Poco tiempo después, un placentero aroma inundaba la pequeña vivienda. "Mi olfato, contestó el buen anciano, me dice que la bebida es buena porque éste es uno de los sentidos más confiables".
Sin duda, Alá quiso compensarnos por la prohibición de beber vino, ya que el hombre no puede cargar siempre con sus penas y necesita alivio en los momentos difíciles.
Café fuerte
Chocolate espeso caliente
Azúcar
Crema de leche batida
Escamas de chocolate
Mezcle partes iguales de café y chocolate. Si lo desea, agregue un pco de azúcar. Cubra con la crema batida y adorne con escamas de chocolate.
Café americano azucarado
1 tacita de Grand Marnier (o cualquier tipo de licor de naranja)
Un poco de leche con mucha espuma
Rebanadas de naranja
Mezcle el café con el licor caliente y rellénelo con la leche y su espuma. Sirva de inmediato. Si lo desea, adórnelo con un rebanada de naranja.
2 cucharadas de coñac
1 cucharada de curacao
1 terrón de azúcar
canela en rama
Café tipo americano
Crema ligeramente batida
Canela en polvo
Ponga a calentar el coñac, el curacao, el azúcar y la canela; deje reposar 1/2 minuto, cuele la mezcla y bátala con el café. Complete con la crema batida y espolvoree la canela.