El cambio del pañal es un momento esencial en la vida de nuestro bebé. A él le encanta ver nuestra cara hablándole y haciéndole muecas. Él, como respuesta, moverá brazos y piernas y nos llenará de sonrisas y gorgoteos. Dejémosle disfrutar un rato sin pañal, que patalee a sus anchas.
Esto, junto a la sensación de estar limpio y fresco, es una actividad muy agradable para él.