Le tuvieron que amputar ambas piernas y sufrió quemaduras en el cuerpo, especialmente en los brazos, producto de la fiebre. Sólo porque el miedo lo venció. Nunca más. Desde entonces, hace casi 20 años de ello, Luis Pineda, demostró que su fuerza de voluntad podía superar cualquier barrera que pudiera encontrar en su camino. Y hace honor al pregón: Que no camina? Si no camina yo lo pongo a caminar".
El encajó perfectamente en el personaje "Jacinto", de la cuña motivacional de Publicidad Rila en que se presenta a dos tipos de personas: el eterno quejumbroso "Juanito", ocioso, eterno quejumbroso, pesimista y que no hace nada por salir de la arena movediza donde lo está sepultando su indolencia y "Jacinto", el que hace de cada reto una oportunidad de salir adelante y demostrar que todo depende de la disposición de la persona, de su modo de pensar y ver las cosas, de su capacidad para aceptar que está en manos de cada persona cambiar sus circunstancias, moldear su vida, ponerle alas a su afán de conquistar sus metas, hallar entre las rosas las espinas, ver detrás de los negros nubarrones un arco iris pleno de buenaventuranzas.
"Cuando desperté me pusieron un especialista al que le dije que no importa lo que me dijera, nunca iba a sentir lo que yo estaba sintiendo en ese momento, que lo que fuera que él me dijera era mentira. Que yo sí sabía que ya no era igual, así que les pedí que me consiguieran la mejor silla de rueda que pudieran. Mi vida acababa de empezar...".
"Jamás he sentido ganas de acabar con mi vida. ¿Por qué rencores, frustraciones o buscar culpables? Nadie tuvo la culpa de lo que me pasó, sino yo. Por miedo a las inyecciones no le avisé a mi mamá a tiempo que me había puyado con el clavo. Cuando le avisé ya era demasiado tarde".
Tuvo complicariones: Meningitis viral, leucemia, meringococemia. Pero estaba vivo.
Ni sus hermanos ni su madre (ella los crió sola), jamás trataron diferente a Luis Pineda, un niño de 11 años al que el destino le jugó una mala pasada. Tenía que enfrentar los mismos retos, cumplir con responsabilidades propias de su edad en el hogar y la escuela. Nada de sobre proteccionismo dañino y limitante.
Sí, en 1982 Luis Pineda empezó a ver la vida con otros ojos. Estaba con una incapacidad física, pero tenía la vida y su mente sana y esto siempre lo ha tenido presente, como batallador que día a día busca el pan para su familia-su esposa Adelaida Panezo, de 23 años, con la que lleva casado tres años y sus hijos/as Luis Manuel Pineda Jr., Evelynn Jazmín Pineda y Argelis Yamileth Pineda. Viven humildemente en Felipillo, Pacora, en una casa de zinc, bloque y madera que él construyó con la ayuda de sus vecinos en unos terrenos del Banco Hipotecario. Los moradores de esta comunidad están en espera de que se les permita conseguir los títulos de propiedad, de lo contrario quedarían como barcos a la deriva.
A su esposa la conoció en la intersección de Calle 50 y Avenida Federico Boyd, donde él principalmente vende sus buhonerías. Ella también era trabajadora independiente, vendía frutas.
El hacer de cada día que vive el mejor, no compararse con nadie ni envidiar lo que otros tienen y pensar que depende de su esfuerzo estancarse o caminar, le hacen mantenerse activo y optimista.
"Como soy jefe de un empresa yo cambio mi horario a mi conveniencia", dice sonreído. Y aclara que cuando o tiene que pagar cuentas, trabaja hasta las tres y media, ya que prefiere descansar y estar con su familia, porque tampoco es avaro.
Ese espíritu de lucha que le hace levantarse desde las 5:15 a.m. y alistarse para iniciar la brega diaria fue lo que hizo que Roberto Franco, Director Creativo de Publicidad Rila viera en él un candidato potencial para hacer el papel de "Jacinto" el mecánico de la cuña televisiva denominada "Jacinto"-. La pieza, forma parte de una campaña de esta publicitaria que tiene 18 años de existencia y cuyo capital humano, desde el Presidente y Gerente General, Licdo. Jorge Ricardo Lara, hasta los más humildes empleados han hecho suyo el compromiso de mantener una actitud positiva hacia la vida y, principalmente a través de ésta y otras cuñas motivacionales instar a los/las habitantes de Panamá a ser más optimistas, trabajadores, respetuosos, considerados y unidos.
Hay que inyectar a la gente con positivismo, hacer que desarrollen la voluntad de querer, que tengan más autoconfianza, que bajo ninguna circunstancia dejen que su espíritu emprendedor se tranque. Y, la idea es que cada uno crea en sí mismo, por cuanto va dirigido a toda persona que cree que el mensaje de la cinta "Jacinto" de Publicidad Rila es: "CAMINA PANAMA, TU SI PUEDES"!
A SINTONIZARSE CON LA ACCION
Una idea puede producir cambios maravillosos en las personas. La acción, el comportamiento y el modelo de otros también.
Publicidad Rila espera que después de ver su campaña para levantar la moral a Panamá y la imagen de nuestro país y su gente, ante ellos/as mismos y el mundo, cambien las cifras de una encuesta según la cual la gente encuestada al interrogársele sobre cómo se sentía o cómo le iba, el 80% contestó que mal, el 18% que más o menos y el 2% que bien.
La impresión que causó esta negatividad a altos directivos y creativos de Publicidad Rila les movió a idear la campaña, que comenzó hace varias semanas con la primera pieza "Jacinto", de la que hablamos también en el artículo central de esta página. Se buscó a un personaje del pueblo, común y corriente. Está entonces él, mecánico luchando por reparar un vehículo, con sus piernas amputadas, en su taller y llega Jacinto -que interpreta a personas que solamente se dedican a molestar, vagar y lamentarse- diciéndole que la calle está dura y pintándole un negro panorama. Habráse visto la paradoja: él con sus dos piernas, saludable, lleno de vida, pero también con una carga de negatividad que no le deja ver más allá y descubrir que "todo está en ti", que si en verdad se quiere, todos pueden aportar y que, ciertamente, a veces las cosas no son como se quisiera o no resultan tan fáciles, pero que "las actitudes negativas sólo nos van a conducir al despeñadero", como dijo el Licdo. Boris Allara Alemán.
"La cosa está dura, pero no hay que dejar que esta realidad se convierta en un hábito de conducta", puntualizó.
Hay mucho entusiasmo por la manera en que ha calado la cuña. La productora fue la Jaguar.... "Su apoyo fue espontáneo. No hubo peros", dijo el Licdo. Boris Allara Alemán. Su director es Oscar Jiménez.
La empresa que les hizo el audio fue Audio Sound and Vision, de Carlos Carboné. El locutor que doblo la voz de Luis Pineda fue Mauricio Achú. También colaboraron para hacer posible la cuña Jaguar Post (Oscar Jiménez), Cuarto de Macinas (Editora)
Y ¿qué de los personajes? Roberto Franco, el Director Creativo de Publicidad Rila dice que "ambos modelos se portaron muy bien, siempre estaban dispuestos a dar lo mejor de sí. Luis Pineda, soportó todo un día de filmación y jamás se quejó".
.¿Qué esperas tú para caminar? ¡Camina Ya!, como Luis Pineda, como Irán Batista que en la vida real no es ocioso ni pesimista como el personaje "Juanito" que interpreta. Panamá necesita gente dispuesta a caminar...
LA ACTITUD ES LO QUE HACE LA DIFERENCIA
"Felicitaciones, ustedes han sido tocados por la mano de Dios", es parte de lo que le dice a Publicidad Rila en una carta una señora que está muy complacida por la cuña "Jacinto", que lleva un mensaje de esperanza e insta a sacudirse el "no puedo", "qué mala suerte tengo", "Dios se ha olvidado de mí", "¿por qué a los demás les va mejor que a mí" y otras expresiones o estados de ánimos que perjudican la salud física y mental. ¡ lo peor de todo es que son contagiosos!
Pero, con la inyección de optimismo que cada uno puede aplicarse en las dosis que desee y sin efectos secundarios negativos, porque todo lo que derivará de ella es para bien, puede darse un viraje a la situación.
"Eperamos que mucha gente nos imite", expresó el Gerente General de Publicidad Rila, Licdo. Jorge Ricardo Lara, quien agradece a la comunidad todo el respaldo que le ha dado con llamadas y cartas de felicitaciones. El impacto de la cuña también se hace sentir a través de los comentarios que en la calle le dicen a sus personajes: Jacinto (Luis Pineda) y Juanito ( Irán Batista).
A propósito de Irán, para nada es vago y poco importa. Tiene diez hijos/as, cuyas edades oscilan entre los 4 meses y los 18 años. No culminó la secundaria por problemas económicos y porque en su momento priorizó otras cosas en la vida. Vive en Samaria y se dedica a la buhonería, con lo cual lleva el sustento a su familia. El papel de "Juanito" le cayó como anillo al dedo, hacemos otra vez la salvedad de que no es ni maleante, ni fresco y mucho menos un escéptico. Lo interpreta tan bien porque es un personaje cotidiano no sólo en Samaria sino en muchas otras partes del país y del mundo.
"Me están hablando de mi mundo, yo conozco esto", dice. Explica que se le ocurrió lo de patear la lata y hurgarse y mascar el palillo con los dientes así como otros ademanes de dejadez para que todo pareciera más real. Y ni siquiera tuvo que buscar quien le doblara la voz. El se siente contento de poder ayudar a llevar un mensaje positivo, aunque le haya tocado hacer el papel del negativo. Porque, y así lo aclara a todo el que puede, lo que hay que ver es el mensaje final, la inyección de optimismo y de cada uno puede hacer los cambios pertinentes para ser mejor, para eliminar actitudes como las de Juanito e imitar a Jacinto: Que no se da por vencido, que no se conforma con la mediocridad, que se atrevió a decir "SI A LA VIDA Y TODAS LAS OPORTUNIDADES QUE TIENE.
Precisamente porque sabe que tú tienes que ir en busca de tu destino y no quedarte cruzado de brazos esperando que las oportunidades te caigan del cielo, Irán, de 40 años de edad, a quien antes del comercial ya lo conocían con el apodo de "Juanito", porque camina rápido y mucho vendiendo sus buhonerías, dice sonriendo: "Nunca paro, estoy caminando siempre". Y añade: "en nombre de todas las personas de mi clase les doy una felicitación a la empresa que nos brindó un apoyo moral que era lo que necesitábamos, el entusiasmo que es como un oxígeno, porque de la parte material, ésta la conseguimos con las manos."
"Es lo mejor y ha calado. En la calle por donde voy y me reconocen, la gente felicita a la empresa. Yo me dedico a la venta de buhonería. Verdaderamente la empresa se preocupa por la situación que estamos viviendo en Panamá. Si estamos pensando que la situación está difícil no debemos llevar o crear esa imagen en nuestros hogares, para que nuestros hijos no vayan a crecer con desaliento. Por lo menos debemos tratar de disimular eso por el bienestar de nuestros hijos. La inversión máxima son mis hijos. Yo veo a mis hijos con los ojos del que cree que con la educación pueden lograr lo que yo no pude".
Fue algo fortuito que fuera Irán y no su hermano "Toti", como se había dispuesto inicialmente, quien participara en el comercial. "Toti" tenía otro compromiso y se fue y lo dejó a él.
De todo le ha pasado, hace poco oyó una conversación entre una niña y su mamá, donde la niña argüía que él era un vago y la mamá le decía que no que él no lo era, que siempre venía a comprar a la tienda, pero no era vago, como en el comercial. Por esto es que él, se quita el ropaje de "Juanito" y se viste el de Irán y dice a la gente. "¡Mira el final del comercial, olvídate de que la calle está dura!. La actitud positiva es la única alternativa que nos queda para poder hacer jóvenes de beneficio, porque nuestros hijos dependen de nosotros".