La Reina Isabel II ha tenido que tomarse unos días de descanso obligados. Y es que un inoportuno resfriado ha hecho que la Soberana cancele todos los actos oficiales que tenía previsto realizar en los próximos días, según confirma un portavoz de la Familia Real.
Isabel II, de 83 años, tenía previsto presidir una ceremonia de investidura en el palacio, pero tuvo que ausentarse del evento, en el que fue reemplazada por su hija, la princesa Ana.
Pero, a pesar de este inesperado abandono, el constipado de la Reina no reviste mayor gravedad, así que en pocos días se podrá ver a Isabel Il cumpliendo con su agenda oficial que cada vez está más cargada.