E L NUEVO filme de Moore -quien dijo ser consciente de que "arriesga una pena de prisión", pues la administración Bush le "ha denunciado judicialmente" por haberlo rodado en parte en Cuba, sin tener en cuenta el embargo de su país desde hace 45 años- fue muy aplaudido tras el primer pase.
De hecho, los aplausos sonaron no sólo al final, sino también en algunos momentos de la proyección.
En la rueda de prensa que siguió se esperaba con el máximo interés al director de "Fahrenheit 9
11", que en 2004 conquistó la Palma de Oro con su denuncia contra la guerra en Irak.
Sus primeras palabras fueron para precisar que él no viajó a Cuba, sino a la base estadounidense de Guantánamo, con el grupo de "héroes" enfermos por haber limpiado los escombros de las Torres Gemelas derribadas por los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. El objetivo era hacerles beneficiarse de los excelentes cuidados sanitarios que -según las autoridades estadounidenses - reciben los presos allí, frente a las enormes carencias del sistema en el resto del país, donde 50 millones de personas no pueden pagarse un seguro privado. Pero al ser "expulsados de Guantánamo hicimos lo que habríamos hecho" en cualquier otra base situada en España, Filipinas u otro país, ir a los hospitales locales, "y no creo que esto hubiese planteado problema alguno", consideró. "Soy estadounidense, vivo en Estados Unidos, es un país libre, debemos tener el derecho de viajar libremente, de hacer lo que queremos", sin tener que tomar "ciertas precauciones", afirmó. Sólo "un 20% de personas favorables a Bush" en EEUU, el pueblo es lo "bastante inteligentes como para comprender" que en Cuba sólo "quise" ayudar a los héroes del 11 de septiembre "abandonados a su suerte por el Gobierno" y no hacer propaganda "por Cuba o por Castro", añadió.
Contó, asimismo, que en cuanto se enteraron de la denuncia enviaron varias copias de "Sicko" fuera del país para estar seguros de que podría estrenarse en Cannes, "pase lo que pase" después.
"No hacemos nada malo mostrando el filme en el extranjero. Tengo 20 días para reaccionar. El plazo termina el martes", añadió.
Moore no cree "en la eventualidad de que se emprendan acciones legales para que "Sicko" no se estrene el próximo junio en EEUU", pero dijo no entender por qué fue denunciado "sólo diez días antes de venir a Cannes", donde se estrenaría la película fuera de competición. Al público le va a gustar la cinta, pero no a las compañías de seguros y farmacéuticas, adelantó Moore, quien reconoció formar parte del tercio de estadounidenses que gozan de cobertura médica.
Cannes celebró las críticas del documental de Michael Moore
Cannes vibró con el documental "Sicko", que es una crítica a los inmensos vacíos del sistema sanitario en EE.UU.