El 28 de enero, se inició la segunda temporada del concurso infantil Canta Conmigo, para el que cientos de niños de todas las provincias del país audicionaron con el sueño de convertirse en grandes estrellas.
Sin embargo, sólo 10 ilusionados niños tuvieron la gran oportunidad de demostrar el talento que poseen. Fue así como Alexander Chacón de 9 años (Chiriquí), Andrea Kuzniecky 12 años (Panamá), Derick Esquivel 9 años (Chiriquí), Dixon Bósquez 12 años (Panamá), Gabriella Cañizo 10 años (Panamá), Melany García 12 años (Panamá), Mónica Nieto 10 años (Chiriquí), Oriel Ospina 12 años (Vista Alegre), Yeimi Ortíz 9 años (Chorrera) y Josenid Quintero 9 años (Chiriquí) poco a poco se robaron el corazón del público que semana a semana acudió al Teatro Balboa para apoyarlos.
La primera gala no tuvo comparaciones y aunque el jurado expresó que los participantes demostraron tener talento, a consideración del público les faltó preparación. Pero, por ser la primera presentación se les perdonó.
Ya para la segunda gala se esperaba ver mejorías, pero para sorpresa de todos quienes tuvieron mejor calificación en la semana anterior bajaron y los otros subieron.
Aquí se dio la primera eliminación de Canta Conmigo, y le tocó a la representante del área oeste Yeimy Ortíz.
Los dúos llegaron en la tercera semana y los pequeños demostraron evolución vocal y escénica. Y aunque los padres aseguran no tener madera de artistas les tocó esforzarse y cantar con sus hijos, el resultado fue muy bueno, pero, sobre todo, se vio la unión familiar, detalle importante en este tipo de concurso. Alexander tuvo que decir adiós en esta parte del programa.
Las galas cada vez eran mejores.
Muy al estilo Carnaval se desarrolló la cuarta gala en la que los niños interpretaron canciones tropicales, y la mayor beneficiada fue Gabriella Cañizo, quien sobresalió con una de sus mejores interpretaciones.
A quien le tocó la peor parte fue a Derick, al ser eliminado por Josenid.
La quinta gala no generó mayores comentarios, y es que, además del calor, el jurado aconsejó a los niños a que disfrutaran sus presentaciones y no se preocuparán en ganar o perder. Melany sufrió mucho su salida del concurso, sus compañeros la apoyaron.
Una vez más los dúos se hicieron presente, y es que en la sexta gala los concursantes exteriorizaron todo lo que llevaban dentro, y demostraron porqué estaban allí, y tanto el público como el jurado lo disfrutaron. El jurado invitado de esa noche, Noel, ex integrante de Sin Banderas, despertó la euforia entre las chicas que no dejaron de gritar. Pero, aunque Mónica y Gabriella hicieron un gran trabajo juntas, no fue suficiente para esta última, quien tuvo que despedirse.
Una de las galas más tiernas y sorpresivas fue la séptima, le construyen la casa a Josenid, la inesperada salida de Andrea y como si fuera poco, el cambio del Quizz Machetazo, que pocas personas comprendieron.
La final estaba cerca, y las cartas fueron echadas en la octava y penúltima gala en la que llamó mucho la atención la madurez y avance de las participantes de la primera generación. Las mejores voces del concurso ya estaban preparadas para pasar limpias para la final Mónica, Oriel y Josenid. “Al principio habíamos dicho que nosotros quedaríamos y así fue”, dijo Oriel, quien no pudo contener las lágrimas en la despedida de Dixon.
Fueron ocho galas en las que hubo de todo un poco, pero lo más sobresaliente fue la madurez, humildad y el compañerismo que reinó entre los 10 participantes que se apoyaron unos a otros.