Con la llegada del carnaval, las más famosas sambistas brasileñas comienzan a desfilar sus esculturales cuerpos con las últimas adquisiciones, esos mililitros de silicona que calientan un mercado que mueve millones en Brasil. "Sin duda el carnaval incentiva" los implantes de silicona, afirma el presidente de la Sociedad Brasileña de Cirugía Plástica, Luiz Carlos Garcia.
Senos y traseros expuestos se han convertido en el rigor de la etiqueta de las fantasías del carnaval de actrices y modelos que lideran los desfiles con sus esculturales cuerpos siliconados, el mejor "marketing" de este mercado.