Carolina de Mónaco pone en práctica el refrán “la procesión va por dentro”.
La princesa, quien acaba de pasar por un bochorno mediático, luego de que su esposo, el príncipe Ernesto de Hannover, fuera fotografiado de lo más feliz en una playa con otra mujer, ha hecho de “tripas corazón” en una de sus pocas apariciones públicas tras el incidente.
Durante la inauguración de la 43º de la Feria de Ramos de Flores, en el jardín del Casino de Mónaco.
La princesa monegasca, bellísima, acudió sin pareja al baile benéfico, aunque estuvo arropada por su hermano, el príncipe Alberto, quien presidió el baile junto a Charlene Wittstock, y sus tres hijos mayores, Andrea - que fue con su novia, Tatiana Santodomingo-, Carlota y Pierre - quien también llevó a su novia, Beatrice Borromeo-. Este año el conocido baile benéfico, creado por la princesa Grace, estuvo dedicado a Marruecos.