Representando el impulso, la vitalidad y el espíritu desenfadado de la mujer de mente joven, que vive en el presente y siente una gran admiración por el pasado, Carolina Herrera New York construyó el futuro de su nueva fragancia "Carolina".
"Carolina", con su aroma elegante, desenfadado y joven, se incorpora a la familia de los clásicos, manteniéndose fiel a los valores de la marca de elegancia, sofisticación y feminidad, al tiempo que añade su nuevo giro de espontaneidad y alegría.
Según nos comentó Maruquel Españó, Gerente Regional de Carolina Herrera, la fragancia conserva los iconos de la marca, como los lunares, los cuales mantiene presente en su empaque y publicidad.
"En la publicidad sobresale el retrato exquisito de una mujer sagaz que desprende juventud, feminidad, elegancia y glamour", detalló Españó. Capturada la imagen de la modelo en un momento genial y espontáneo, una mariposa revolotea sutilmente en su hombro, mientras sugiere delicadeza y sueños por convertir en realidad.
Los lunares sobre el ala de la mariposa refuerzan el eterno icono gráfico, mientras que el animal en sí representa belleza, feminidad y ligereza. "Carolina" se ha convertido en una fragancia que conjura un sentimiento de anticipación, sorpresa, pasión y emoción, con componentes especiales como la madera, ámbar y el almizcle para transmitir sutilmente sensualidad; pétalos de flores para acentuar la feminidad, frutas para hacerlo delicioso y naranja amarga y pimienta para darle el toque de distinción.
La carta de presentación sigue siendo el mismo frasco, con el diseño intemporal del frasco de Carolina Herrera "EAU DE PARFUM". Un frasco ya mítico, lanzado en 1988, pero actualizado con finos acabados transparentes y dorados.