Félix Gómez en 20 años ha tenido tiempo para representar los personajes más atípicos que se recrean en las funciones teatrales. Desde los típicos hombres y mujeres con problemas hogareños, hasta aquellos donde se tiene que transformar en animales. Estos últimos le gustan en demasía, porque implican más esfuerzo de su vena artística.
Este actor, que cumple una jornada de tiempo completo en la publicidad, sale de su oficina para adentrarse en ensayos, libretos, caracterización de personajes, en fin, todo el trabajo previo que conlleva una obra, su "hobby".
¿Cuántas horas haces teatro?.
Me he dedicado al teatro en cuerpo y alma. El teatro para mí es una profesión igual que mi trabajo de publicista.
¿Por qué la actuación?.
Desde que yo estaba chiquito yo quería actuar. Me gustaban las actividades culturales. Cuando estaba en el colegio San Agustín no había grupo de teatro ni grupo folclórico, no había nada de eso. En la USMA ingresé al grupo de teatro El Desván. En ese mismo tiempo, ingresé al grupo de teatro Universitario de la Universidad de Panamá. Entonces ingresé a la escuela Nacional de Teatro del INAC.
¿Cuándo pasa a dirigir?.
Cuando cumplí los 20 años de actuación en 1986 para celebrar esa fecha, entonces me propuse dirigir y producir una obra, que fue Diva, basada en una obra de Edgar Soberón Torchía. Con 20 años en las tablas era bastante para poder dedicarme a la dirección. En los premios Escena fue la mejor obra del año y me gané el premio de Mejor Director.
¿Cuál es la diferencia entre producir y dirigir?.
Los productores son los que invierten el capital para montar una obra, son los que se encargan de conseguir a los actores; los diseñadores, alquilan la sala y comercializan la obra. Es un trabajo fuerte.
¿El teatro tiene las cifras.
en verde o en rojo?. En los últimos años ha mostrado auge, cada día hay más gente interesada en ver teatro, pero todavía hay que seguir trabajando. Los productores tienen que salir a vender la obra para asegurar parte del costo de la producción. Lo que sale en taquilla viene ser la ganancia
¿Cómo se vende una obra?.
Los productores tienen que hacer paquetes especiales para asociaciones, empresas y grupos para pagar la planilla.
¿Habrá mercado para todas las producciones?.
Ahora mismo Panamá cuenta con cuatro salas básicas, las de La Quadra, la de ABA y En Círculo. Hacer una obra en el teatro Anayansi o en el teatro Nacional es impensable por los costos. Todo se reduce a estas salas, que se mantienen llenas durante todo el año, así que sí hay mercado.
¿Cuál fue el primer personaje?.
Fue el de un señor muy gordo y viejo que hice cuando estaba estudiando en la USMA. Yo tenía 20 años. Este papel fue el que me abrió las puertas, porque de ahí me siguieron llamando para otros proyectos.
Échale la culpa a Cupido.
Es una adaptación moderna de una pareja que se casa luego de 28 días que se conocen en una discoteca. El matrimonio no le resulta y entonces tienen que recurrir al pasado para buscar los por qué. En ese viaje al pasado ellos aprenden de lo que reviven. Finalmente tienen que comprender que ya no pueden vivir del pasado. La historia la narra Cupido, el rey del amor.
¿Cuánto tiempo se trabajó el librero?.
Aproximadamente un mes. Para esta obra llevamos ensayando un mes, dos horas diarias.
¿Conocías el trabajo previo del equipo de Échale la culpa a Cupido?. A Sara Macias y a Elizabeth Gipson yo las había dirigido para una obra que llevamos a Chile a un carnaval cultural. Los demás es la primera vez que los dirijo.
De interés.
En el exterior he representado a Panamá en Festivales Internacionales en Venezuela, Colombia, Costa Rica y Chile.
Los panameños tienden a pensar que lo que se produce aquí no es tan bueno, pero si tuvieran la oportunidad de ver lo que se produce fuera se darían cuenta de que lo de aquí es muy bueno.
El primer pago que recibió fue de 250 dólares por un mes de actuación.
El género más menospreciado en Panamá es el teatro, a tal punto que es la Cenicienta de las artes.
Lo bueno es que ya en las escuelas se están formando grupos de teatro estudiantil y se están dando materias de teatro, los están formando, y este es el público que irá a las salas.