Esta vez no se trata de un capítulo para CSI. Al cantante, de 16 años, le faltó poco para ser arrestado después de lanzarle dos globos de agua a un policía en Maryland. Uno de ellos estalló en el cinturón del oficial y el otro le dio de lleno en el pecho. Gracias a su representante, el artista quedó libre en el momento.
"Aún me sigo riendo. Un gran día", escribió Bieber en su cuenta de Twitter cuando llegó a su casa después de lo ocurrido.