Es posible que las personas que sufren de problemas oculares, como las cataratas, no vivan tanto tiempo como las que no padecen estos trastornos, ya que cabe la posibilidad de que indiquen un estado de salud precario, según un estudio publicado ayer.
Una investigación demostró que la gente con degeneración macular por envejecimiento era un 41 por ciento más proclive a morir en los 6,5 años posteriores, que quienes no padecían este mal ocular.