Rodeada de amistades y colegas, la doctora Marisín Villalaz de Arias, dio otro exitoso paso en su carrera literaria.
Ella es una profesionalmuy segura de sí misma, que se ha trazado metas y las ha podido alcanzar gracias a su entusiasmo, perseverancia y optimismo.
En esta nueva entrega literaria, la Dra. Villalaz de Arias pone de relieve un manejo magistral de la metáfora.
De rostro afable y amical, ella se ha granjeado el respeto de colegas de la Medicina y las Letras.
En la gala de “El Mar en el Infinito”, la primera en hacer uso de la palabra fue la señora Martita Núñez de Morales, quien destacó vivencias de ambas, de los años mozos, que tuvieron como escenario su natal distrito de Ocú y son los lazos de una sólida amistad.
La señora Martita citó una de sus frases favoritas “el mar es uno de mis amores”, y ¿es acaso que Marisín es la verdadera protagonista? le pregunta a su amiga, quien no tiene duda de que la escritora es quien revive en sus letras cada vivencia frente al siempre tan inspirador y lleno de secretos mar.
Expuso que la novela ilustra cómo el profundo océano pide prestado colores al cielo, del cual es espejo.
Entre los consejos que aportan la novela, mencionó que no se debe pensar dos veces al buscar las fuerzas necesarias para seguir adelante, que no debemos ponernos limitaciones y podemos aspirar y soñar en grande, ya que frente el mar, se nos es permitido “mirar hasta donde alcanza la vista”.
A quienes aceptan un consejo Villalaz les recomienda “arrojar sus dudas y problemas al mar”, ya que cada vez que lo contempla se convence más del infinito poder de éste.
Casi al finalizar su exposición, Núñez aseguró que su amiga Marisín había logrado “escalar el pedestal que estaba buscando”.
En su intervención, el profesor Ariel Barría, calificó a la escritora de “evocadora”, dado que teje el hilo conductor de una vida.
Ella está muy centrada en enfatizar lo que le queda por hacer. Ha desarrollado una novela, género que ayuda a que experiencia e imaginación complementen.
Con la convicción de que libertad y felicidad son inseparables, la escritora insta a sus lectores a experimentarla como ella: la libertad sin ataduras ni miedos.
Se puso de relieve que la escritora deja huellas indelebles en sus páginas a través de una prosa clara.
Uno de los cuestionamientos planteados por Martita era si Jorge era sacado de un personaje verídico, a lo que después la escritora santeña le respondió a todos los que se preguntaban lo mismo que él era producto de su imaginación.
Su inspiración principal fue las novelas que leía con temas similares a los que escribe uno de sus autores favoritos a quien seguía en cada libro que adquiría de él. Sus protagonistas viven una historia de amor, y uno de ellos ama el mar con profunda pasión. Ellos contaban historias que la autora ha vivido e ilustra también lo que podía ser y no fue.
Defensora del mar infinito.La autora descubre en ella una faceta romántica que estampa como su sello con su presencia humana en lo que escribe. Plasma lo que sabe de la vida y lo va entrelazando con el mar que es profundo e intenso con sus personajes.
Cuando decidió escribir “El mar infinito” Villalaz inició su cometido buscando testimonios de primera mano. Explica que conversó con las personas que le dieron permiso para plasmar esos secretos y vivencias que compartieron con ella. Se refería a María Fernanda, Ramón y Jorge, quienes vivían el vaivén de las olas.
La autora recomendó a sus amigos y oyentes que no intentaran adivinar en qué situación estaban cada uno en la novela.
Es de la opinión que se debe leer y sentir cada palabra para llenarse de tranquilidad como es el estado del mar cuando nada lo perturba.