El cantautor brasileño Roberto Carlos celebró su medio siglo de vida artística en un estadio del Maracaná, que esta vez se tiñó de azul para recibir por primera vez al popular cantante.
En su primera presentación en Río de Janeiro, Roberto Carlos deleitó con su repertorio clásico a los espectadores que desde días atrás habían agotado las entradas para el concierto principal de la gira de sus cincuenta años.
En dos horas y media de espectáculo, Roberto Carlos cautivó tanto a las generaciones que lo recuerdan desde sus inicios en el movimiento musical de la "Jovem guarda", como a aquellos que conocen sus canciones en las voces de otros artistas contemporáneos.
Con su tradicional e impecable traje blanco, el artista llegó al escenario en el "Cacharrito" azul, el automóvil que inspiró uno de sus mayores éxitos musicales en la década del sesenta.