China dio por finalizado el Festival de Primavera, la celebración más importante de la cultura oriental, con una Fiesta de la Linterna un tanto triste, ya que muchos actos se suspendieron en recuerdo de un accidente que en las festividades del año pasado causó la muerte de 37 personas.
Los 15 días de fiesta que comenzaron el 9 de febrero, con la llegada del Año Nuevo Lunar, consagrado al gallo, finalizaron con la llegada de la primera Luna Llena, una fiesta que los chinos llaman "yuanxiao jie".
Este año, el frío reinante en Pekín, que despertó ayer nevado, hizo que muchos optaran por quedarse en casa, donde es obligado celebrar una cena familiar y comer unos dulces llamados "yuanxiao", que dan nombre a la festividad y son redondos y blancos como la luna de esa noche. La fiesta, que siempre coincide con el decimoquinto día del Año Nuevo chino, tiene su origen en la dinastía Han.