En este preciso momento en la Isla de Barro Colorado en el Lago Gatún, un equipo de biólogos panameños y de otras nacionalidades, se dedica a medir, marcar, identificar y localizar en un mapa todos y cada uno de los árboles de más de 1 centímetro de diámetro, a la altua de 1.30 metros, que se encuentran dentro de una parcela de 50 hectáreas (una extensión de tierra equivalente a 75 campos de fútbol). Aunque parezca singular, esta tarea se realiza cada 5 años y es lo que los científicos conocen como "Censo de Arboles".
Estos censos se iniciaron en 1980 en la isla de Barro Colorado cuando los científicos Stephen Hubbell y Robin Foster, afiliados al Instituto Smithsonian, decidieron aunar esfuerzos y conocimientos para estudiar los cambios que ocurren en el bosque tropical a través del tiempo. Los científicos querían observar con detenimiento la historia de vida de las especies de árboles del bosque tropical, sus interacciones y la dinámica de las comunidades en estos bosques. Para estos científicos, dedicados por años al estudio de la ecología tropical, este estudio era necesario ya que los bosques tropicales estaban siendo desbrozados a una velocidad alarmante y era muy poco lo que se sabía acerca de las especies de árboles en ellos.
Hubbell y Foster establecieron en Panamá la primera -y la más intensamente estudiada- parcela de bosque húmedo tropical en el mundo entero. Con la ayuda de más de cien asistentes de Panamá, Perú, Canadá, México, Estados Unidos, Colombia, Venezuela, Costa Rica y Malasia realizaron el primer censo de árboles. Obtuvieron mediciones de un cuarto de millón de plantas que pertenecían a más de 300 especies diferentes. Luego de este monumental trabajo en el campo, toda la información fue analizada, interpretada y almacenada en computadoras, lo cual ha permitido producir mapas comparativos de cada especie. Mediante estos mapas se pueden estudiar los patrones de distribución de las plantas y obtener modelos adecuados para conocer con exactitud la abundancia, el crecimiento, la mortalidad y el reclutamiento de cada especie particular dentro de la parcela.
Tras la experiencia obtenida en la primera parcela en Panamá, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales decidió replicar la misma metodología en otras áreas del trópico y para ello estableció el Centro de Ciencias Forestales del Trópico (CCFT) en 1990. La msión del CCFT es la de promover y coordinar las investigaciones biológicas y socioeconómicas a largo plazo y traducir los resultados de dichas investigaciones en prácticas de manejo y conservación de los bosques tropicales.
En la actualidad el CCFT, opera bajo la coordinación del Smithsonian en Panamá, una dependencia del Instituto Smithsonian en Washington, D.C., dedicado a aumentar y difundir el conocimiento entre los hombres. El Centro está conformado por una red de 14 países voluntarios de todo el trópico. Todos los proyectos utilizan, como herramienta de trabajo, la parcela permanente de bosque tropical en la cual se estudian todos los árboles que tengan un diámetro mayor de 1 centímetro. El estudio de la variedad de árboles que hay en estos extensos lotes permite conocer la gran diversidad de especies tropicales que existen en los bosques del trópico.
En la actualidad, el Centro de Ciencias Forestales del Trópico estudio aproximadamente 2.5 millones de árboles en todo el trópico para obtener información sobre las tasas de crecimiento de las especies nativas y la forma en que los cambios climáticos como el Fenómeno de El Niño afectan las diversas especies tropicales.
Igualmente, con la información obtenida mediante los censos, se efectúan proyectos complementarios tales como la valorización económica de los recursos del bosque y la reforestación con especies nativas. Mediante los censos podemos saber cuáles son las especies nativas panameñas que crecen más rápidamente. Así, aplucando la información obtenida en los censos, la reforestación puede realizarse con especies nativas para mantener la diversidad de especies que es característica de los trópicos, en vez de crear mono cultivos con las especies exóticas comúnmente utilizadas. Al conocer más sobre los bosques tropicales podemos dar un uso más adecuado a estos recursos.
En Panamá, el Centro está bajo la dirección general de Richard Condit, investigador permanente del STRI y de Steve Hubbell, investigador asociado de este Instituto. Este año, un total de diez profesionales y estudiantes de la Universidad de Panamá, conjuntamente con cuatro voluntarios de los Estados Unidos, realizarán el trabajo ce campo durante diez meses bajo la supervisión inmediata del biólogo panameño Rolando Pérez. Según Pérez, la información obtenida de estos estudios "nos demuestra que el bosque es dinámico, que cambia cuando mueren algunas especies y aparecen otras. El estudio nos capacita para conservar, manejar y aprovechar los recursos forestales de nuestros bosques, ya que sólo comprendiendo cómo funciona el bosque podremos aprender a manejarlo d euna manera sostenible y rentable".
Por su parte, Suzanne Lao, analista de datos del Centro, estará a cargo de la base de datos que se generará con la información obtenida en el campo.
La importancia de este esfuerzo internacional se resume en las palabras del Dr. Ira Robinoff, Director del STRI en Panamá desde 1974: "El CCFT en la Isla de Barro Colorado ha producido un modelo que ha sido adoptado por 17 universiades y centros de investigación en Africa, Asia y otras partes de este hemisferio. Pensamos que actualmente un 10 por ciento de todas las especies de árboles tropicales descritas están siendo monitoreadas con este sistema. El CCFT representa un importante ejemplo de cómo Panamá está ejerciendo el liderazgo global en un tema ambiental de suma importancia: el futuro de los bosques tropicales del mundo".
Para información sobre los programa del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en Panamá, favor contactar la Oficina de Divulgación del STRI al 212-8023.