La clave de la colección de Ricardo Tisci, director creativo de la firma, fue su inspiración tribal, logrando crear unas túnicas drapeadas con aberturas estratégicas, plumas e incluso unas máscaras brillantes.
Él describe este trabajo como “un choque automovilístico de culturas”.

La paleta de colores gira en torno a los tierra con una concesión al glitter.
Con Saint Laurent y Givenchy- convertidos en dos de los referentes de la industria ávida de clones- en la siguiente primavera-verano 2014 Riccardo Tisci decide poner una distancia clara entre los mercados.

Esta vez, no habrá ningún estampado que le puedan copiar: las formas y el estilo son lo más alejado a la imaginación de la calle. Al instante es fácil recordar cualquier imagen vista de África, Japón e India.
El estampado asiático deja terreno a los colores y diseños africanos, en una colección más otoñal que estiva. No faltó el brillo.

¿Falda clon Givenchy?
Después del desfile de Givenchy, el diseñador brasileño Eduardo Pombal colgó en Instagram dos fotos de faldas plisadas similares con el comentario: “Givenchy y Tufi Duek”. Una era la del desfile que Tisci acababa de presentar en París. La otra, un diseño de Pombal para Tufi Duek, presentado en marzo 2013 en la Semana de la Moda de São Paulo.

