Hace unos días, fueron sus primos Nicolás y Félix, hijos del príncipe Joaquín y la condesa Alejandra, los que asistieron a un concierto navideño en Copenhague. Esta vez el protagonista de tan entrañable cita fue el pequeño Christian de Dinamarca. Luciendo camisa y chaqueta de cuadros y jersey de rombos, el primogénito del heredero a la Corona danesa y la princesa Mary siguió el acontecimiento sobre las rodillas de su padre, Federico de Dinamarca, y en compañía de su abuelo materno, John Donaldson, y su mujer, la escritora Susan Elizabeth, madrastra de Mary.
La Princesa, que esta semana vivió una jornada inolvidable en un parque de atracciones en compañía de escolares daneses, destacó por su elegancia. La familia siguió atentamente cada detalle del especial evento.