Christina Aguilera dice haber aprendido algo importante de su debut cinematográfico: los pies de una bailarina no son sexis.
La estrella de “Burlesque”, un espectáculo musical sobre una chica de pueblo que busca triunfar en la gran ciudad, dijo ayer que sintió doble presión al tener que actuar y bailar para dar vida a Ali Rose, y que al principio incluso llegó a considerar rechazar el papel.
Aguilera explicó que aunque está acostumbrada a bailar cuando canta en el escenario, se considera ante nada una cantante.
“Me asustaba estar ahí con bailarines profesionales de verdad”, expresó.